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El blog de Self Bank

Capital Riesgo: otra alternativa de financiación para las empresas

Capital Riesgo: otra alternativa de financiación para las empresas

Uno de los principales problemas a los que se enfrenta un emprendedor o, en general, cualquier empresario que inicia una actividad, es la financiación. Comenzar un negocio es difícil; por muy buena que sea nuestra idea, por muy definido que tengamos el mercado al que nos dirigimos y las ventajas que ofrece nuestro producto, se precisa cierto capital para empezar a trabajar.

En muchas ocasiones, sucede que el montante necesario para comenzar puede ser relativamente pequeño, pero, a medida que el negocio crece y se consiguen más clientes, se necesita disponer de más dinero para que el negocio pueda funcionar: hay que adquirir activos, disponer de existencias, facilitar que algunos clientes compren a crédito, asumir retrasos en el cobro, etcétera.

¿Qué es el capital riesgo?

La primera opción para muchos es la financiación bancaria tradicional, a través de préstamos o pólizas, pero no siempre es posible acceder a ella o incrementar los créditos de los que ya dispone la empresa. A través del capital riesgo, se puede acceder a una financiación alternativa, especialmente en el caso de empresas con un alto potencial de crecimiento.

El capital riesgo es una forma de financiación que no requiere garantías ni avales personales, ya que la entidad de capital riesgo aporta dinero a cambio de convertirse en socio de la empresa, en un porcentaje que no suele superar el 30%. La Sociedad de Capital Riesgo (SCR) puede llegar a participar en la gestión de la compañía y en la toma de decisiones estratégicas, aunque no interfiere en el día a día de la misma.

La participación es temporal, durando habitualmente alrededor de 10 años, en el caso de negocios nuevos (en estos casos, se suele hablar de “venture capital”), o un máximo de cinco, para compañías que tienen ya un cierto bagaje (en cuyo caso se habla de “private equity”). Una vez finalizado el plazo establecido, la SCR sale del capital de la misma, pudiendo:

  • Ofrecer la recompra de su porcentaje a la propia empresa
  • Vender su parte a terceros
  • Salir a Bolsa
  • Liquidarla si las cosas no han ido como se esperaba

¿Cómo acceder a esta forma de financiación?

Normalmente, esta fuente de financiación es más accesible para aquellas empresas que tengan perspectivas de crecimiento, así como directivos capaces de gestionar el plan de negocio que se presenta.

Para empezar, se muestra a la Sociedad de Capital Riesgo un resumen del plan, explicando las actividades de la empresa, los recursos con los que cuenta y el mercado al que se dirige. Si le resulta interesante, la SCR pedirá un estudio de viabilidad más detallado.

Una vez analizado éste, si le continúa pareciendo realizable, se inician las negociaciones en las que se valora la empresa y se estudia el porcentaje de participación que adquirirá la SCR y cómo se plasmará esta inversión.

En España, estas entidades están reguladas por la Ley 22/2014, de 12 de noviembre. Se puede consultar el listado de Sociedades de capital riesgo en la página de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).