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¿Qué es el riesgo overnight?

¿Qué es el riesgo overnight?

Una de las claves a la hora de invertir es la gestión del riesgo. Porque no solo se trata de establecer cuál es el rendimiento que queremos obtener de nuestra inversión, también de fijar cuál es el riesgo que estamos dispuestos a asumir.

El riesgo puede provenir de varias fuentes: de las propias fluctuaciones del activo en el que se invierte, en función de su valor; de cuestiones macroeconómicas que le puedan afectar; y también de la posibilidad o no de deshacernos de él en el momento preciso. Y es en este último apartado donde entra en juego el riesgo overnight.

Qué es el riesgo overnight

Las posiciones overnight son aquellas que no se cierran al final del día, sino que se trasladan al día siguiente. Se genera aquí un riesgo, pues durante ese tiempo que está cerrado el mercado (por ejemplo, en España, la Bolsa cierra desde las 17:30 hasta las 09:00 del día siguiente), pueden surgir noticias negativas que impacten en la cotización del valor, contra las que no podríamos actuar.

Incluso en el caso de que se haya establecido un stop loss, existe riesgo. Imaginemos, por ejemplo, que hemos comprado un valor a 5 euros, y establecemos un stop en 4,80 (el valor se vendería automáticamente si la cotización llegase a esa cifra). Pero hemos dejado la posición abierta (es decir, no hemos vendido durante la sesión del día). Y al final de ese día la cotización es de 4,90, con lo cual no ha saltado el stop.

A las siete de la tarde, surgen algunos rumores muy negativos sobre ese valor, e incluso se plantea la viabilidad de la empresa. No podemos hacer nada porque el mercado está cerrado. Cuando abre, a las nueve de la mañana del día siguiente, las órdenes de venta se agolpan, y el valor cotiza a 1,40 euros. No hemos podido hacer nada y hemos perdido más de un 70% de la inversión. Dependiendo del tipo de orden y de lo que haya sucedido, el stop se habrá ejecutado o no.

Algunas formas de controlar el riesgo overnight

  1. Invertir cantidades pequeñas (asumibles) y diversificadas en muchos valores, de manera que, en caso de pérdida en alguno de ellos, la caída de mi posición global no sea muy elevada.
  2. Cerrar siempre las operaciones, en cuyo caso habrá que asumir las pérdidas, si se están produciendo en ese momento.
  3. Abrir posiciones cortas antes del cierre, para ganar en el caso de que el valor baje y compensar las posibles pérdidas, y cerrarlas en la apertura.
  4. Similar a la anterior, pero con opciones: al cierre, comprar opciones de venta, y en la apertura, vender esas opciones.

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