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Inflación: materias primas para completar la cartera

Configurar una cartera bien diversificada es uno de los objetivos que se propone como inversor. Pero a veces no queda del todo claro qué significa exactamente y cómo lograrlo. ¿Cuántos activos son necesarios? ¿Cómo recurrir a las materias primas para completar la diversificación de la cartera?

La primera pregunta no es tan sencilla de contestar, puesto que para tener una cartera bien equilibrada no se trata tanto de tener muchos activos, como de tener exposición a clases de activos diferentes. Podemos clasificar los activos de inversión a grandes rasgos en diversas categorías: renta variable, renta fija, activos inmobiliarios, etc.

Una de las categorías con más historia e importancia en el mundo de las finanzas son las materias primas. Además, es una categoría especialmente interesante en periodos de alta inflación, ya que históricamente ha conseguido mantener su valor en este tipo de escenarios.

¿Qué son las materias primas?

materias primas

Son bienes de calidad y utilidad uniforme, sin importar su procedencia. Y son intercambiables. Con esta definición hay muchos bienes que podemos clasificar como materias primas, son aquellos que, como consumidor no importa especialmente la marca. Por ejemplo, cuando un consumidor compra un paquete de harina o arroz en el supermercado, la mayoría no presta atención a su procedencia o a dónde ha sido procesado el grano.

Para los inversores, sin embargo, la definición es un poco más específica. Bajo este punto de vista, se refiere a un grupo selecto de materias primas básicas que tienen demanda en la mayoría de mercados. Muchas de ellas son materiales básicos necesarios para la industria. Suelen clasificarse en dos tipos: duras y blandas.

  • Las materias primas duras son aquellas que deben ser minadas o extraídas de la tierra, como por ejemplo los metales o hidrocarburos. Los metales más negociados son el oro, el cobre y el aluminio. Las materias primas energéticas más populares son el petróleo, el gas natural y la gasolina.
  • Las materias primas blandas son aquellas que se cultivan o aquellas que proceden de una granja, como por ejemplo el trigo, el maíz, la soja y el ganado.

¿Cuál es el benchmark de las materias primas?

maquinaria

Disponer de un benchmark para las inversiones es fundamental ya que permite conocer mejor el perfil de riesgo del inversor y calibrar sus expectativas. Más concretamente, tener un benchmark le permite comparar su cartera y su rentabilidad frente al resto del mercado.

Para las materias primas el benchmark más utilizado es el S&P GSCI Total Return Index. Este índice está compuesto por todos los principales futuros de materias primas más importantes, como por ejemplo el petróleo, trigo, maíz, aluminio, ganado y oro.

¿Qué aportan las materias primas a la cartera de inversión?

Las materias primas suelen presentar una correlación negativa con respecto a otras categorías de inversión populares como la renta variable o la renta fija. Esto significa que cuando la renta variable sube, las materias primas tienden a bajar y viceversa.

De 2011 a 2020, la rentabilidad anual del S&P GSCI ha sido negativa siete de los diez años. Es el motivo por el que muchos inversores deciden no invertir en materias primas: las rentabilidades pasadas no han sido buenas. Sin embargo, el gran atractivo de las materias primas en la construcción de una cartera de inversión es su descorrelación con respecto a las demás clases de activos.

El hecho de que las materias primas se comporten de forma diferente a otras clases de activos permite incorporarlas y gestionarlas con el objetivo de reducir la volatilidad total de la cartera.

Además, el precio de las materias primas suele revalorizarse en periodos de inflación alta, por lo que sirve como una protección importante ante este fenómeno.

Madera

¿Es arriesgado invertir en materias primas?

El precio de las materias primas se rige principalmente por las dinámicas de oferta y demanda. Cuando hay exceso de producción el precio tiende a bajar, mientras que cuando disminuye su oferta su precio tiende a subir. Por ejemplo, una sequía en un país productor reduce su producción de cereales y su precio sube. De la misma forma, en períodos de frío intenso la demanda de gas natural para calefacción se incrementa; una ola de calor en invierno puede tener el efecto contrario.

Esta oscilación constante de las dinámicas de oferta y demanda provoca que los precios de las materias primas sean más volátiles que otras clases de activos, como la renta fija o la propia bolsa. Pero esta volatilidad es, en parte, lo que las hace interesantes dentro de una cartera de inversión: la subida o bajada de precio de forma contraria a otras clases de activos permite rebalancear la cartera y reducir la volatilidad de su conjunto de activos.

El uso de las materias dentro de una estrategia de inversión que acabamos de ver es un claro ejemplo de la importancia de una ponderación adecuada de las clases de activos en el patrimonio y de cómo es posible estructurar una cartera alineada con sus necesidades.

¿Cómo invertir en materias primas?

Hay principalmente cuatro formas de obtener exposición a una materia prima:

  • Comprar directamente la materia prima.
  • Invertir en futuros y derivados.
  • Comprar o invertir en fondos o fondos cotizados especializados en materias primas.
  • Invertir en empresas que producen materias primas.

Cada una de estas formas de inversión tiene ventajas e inconvenientes. Para la mayor parte de inversores minoritarios la opción más directa, cómoda y eficiente probablemente sea encontrar un ETF adecuado para el nivel de exposición buscado.

En este artículo hemos visto que las materias primas otorgan estabilidad y diversificación importante a una cartera, dentro de una estrategia de inversión adecuada. Es una opción especialmente interesante en entornos económicos inflacionistas, ya que los precios de las materias primas suelen resistir la inflación. Una buena diversificación es uno de los factores claves en la inversión a largo plazo, pues permite gestionar su cartera en consonancia con su perfil de riesgo.

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