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El blog de Self Bank

¿En qué invierten los fondos de pensiones?

¿En qué invierten los fondos de pensiones?

Mucho se habla sobre los fondos de pensiones para llegar a la jubilación con una renta suficiente que garantice vivir ese retiro dorado con el que soñamos. Los fondos de pensiones son la “hucha” en la que se guarda el dinero del plan de pensiones. Es decir, los planes de pensiones se basan en los fondos, que son los vehículos que permiten que esos planes se cumplan.

Para ello, invierten en diversos activos con el fin de garantizar que se logra el objetivo del plan. Los planes de pensiones tienen diferentes modalidades, pero todos consisten en lo mismo: buscar activos que generen la rentabilidad esperada. Pero, ¿cuáles son esos activos? ¿Son siempre los mismos o varían? ¿Hay algunos predilectos? Vamos a verlo.

La renta variable gana peso

Para hacernos una idea de la inversión que hacen los fondos vayamos a Inverco, la Asociación de Instituciones de Inversión Colectiva y Fondos de Pensiones, o lo que es lo mismo, la patronal de los fondos de inversión. Según los datos del cierre del primer semestre de este año, la inversión de los fondos de pensiones españoles ha marcado récord en inversión en renta variable en estos meses.

Actualmente, el 30% de los fondos de pensiones españoles está invertido en bolsa, nada menos que 32.480 millones de euros del total de 108.269 millones que mueven ahora mismo estos instrumentos de inversión. Se trata de la cifra más alta alcanzada hasta la fecha y supone un cambio de rumbo marcado en el sector, que tradicionalmente no ha sido muy adepto a la bolsa.

La razón hay que buscarla en la caída de los tipos de interés, que ha dejado en posición de desventaja a la renta fija, pues ya no genera tanta rentabilidad como antaño. Si en 2011, cuando empezaron a bajar los tipos, la inversión en bolsa suponía el 16,7% de la cartera de los fondos de pensiones, en seis años casi se ha duplicado el peso de estos activos.

La inversión en bolsas internacionales gana a la nacional, lo que implica que los fondos optan por diversificar sus inversiones para no concentrar todo el riesgo en España.

Así, en paralelo a esto, la inversión en activos de renta fija (bonos de los estados o deuda corporativa) se ha ido frenando, pasando del 61% de la cartera de los fondos en 2011 al 52,1% actual. Una tendencia que parece indicar que en menos tiempo de lo que creíamos llegaremos a ver la paridad en la inversión: la mitad a la bolsa y la otra mitad a la renta fija.

Otro motivo, además, es que un fondo de pensiones es más a largo plazo, de modo que permite arriesgar más y, si se falla, siempre se está a tiempo de retroceder. En cualquier caso, si las previsiones se cumplen y los tipos vuelven a subir en 2018 o 2019, igual la renta fija vuelve a ganar adeptos.

Más allá de la bolsa

Si bien todo no es blanco o negro, es decir, o bolsa o renta fija. Los fondos de pensiones diversifican su inversión y buscan diferentes opciones. De hecho, muchos fondos de pensiones tienen unos activos que ya quisiéramos para la economía española.

El más grande del mundo es el japonés, que tiene más de 1,1 billones de euros. Este fondo invierte mucho en bonos nacionales, pero también en la bolsa nacional. De hecho, tiene casi paridad entre la renta fija y la variable.

Por su parte, el segundo mayor fondo de pensiones es el noruego y se divide en dos partes: una que invierte en renta fija y variable noruega y de otros países nórdicos, y otra que invierte en renta fija y variable pero extranjera y...también en el sector inmobiliario. Porque este último es muy apreciado por las grandes fortunas (véase Amancio Ortega), de modo que es natural que un fondo con tanta capacidad también tenga sus ojos puestos en el ladrillo.

Por lo tanto, vemos como a pesar de que son vehículos tradicionales, los fondos de pensiones también se salen del guión y buscan rentabilidad más allá de la bolsa o la renta fija, pero con mucha cautela. Aunque con la renta variable se permiten más “deslices”, son muy cuidadosos a la hora de ir más allá, pues hay mucho dinero en juego y una mala operación podría truncar el futuro de miles de personas.