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Cruce de apertura: ¿cómo se marcan los precios de las acciones al inicio de la sesión bursátil?

Cruce de apertura: ¿cómo se marcan los precios de las acciones al inicio de la sesión bursátil?

Hoy en día los inversores podemos comprar acciones fácilmente en las principales bolsas de todo el mundo. La inversión se ha convertido en una actividad verdaderamente global. Convertirse en propietario de una empresa cotizada en casi cualquier parte del mundo está a sólo un clic de distancia.

Sin embargo, cada mercado tiene sus peculiaridades y sus reglas de funcionamiento. Y precisamente el proceso de establecimiento de precios al inicio de la sesión bursátil varía en los diferentes mercados. Algunos, como el NYSE, utilizan un método de subasta. Otros, como el Nasdaq, utilizan un método llamado opening cross, que podemos traducir como cruce de apertura.

Entender cómo funcionan los mecanismos de los mercados es importante para los inversores, ya que sirve para comprender cómo funcionan las bolsas en las que operamos y cómo se estipulan los precios a los que podemos comprar y vender activos.

El mercado Nasdaq

El Nasdaq es un mercado electrónico donde se negocian acciones desde las 9:30 hasta las 16:00 horas de Nueva York. Aunque el mercado cierra cada día a las cuatro de la tarde, la economía mundial no deja de funcionar a esa hora. Es habitual que muchas empresas realicen sus comunicaciones oficiales al mercado tras el cierre de la jornada bursátil. Estas comunicaciones incluyen anuncios de resultados, presentación de cuentas, operaciones corporativas, reestructuraciones, etc.

Toda esta información se hace pública bajo la supervisión del organismo regulador, para que no pueda haber información privilegiada, ni operativa fraudulenta. En el caso del Nasdaq, el organismo regulador es la SEC norteamericana.

Esta información afecta la opinión general de los inversores sobre el valor de las empresas y de los mercados financieros. De modo que las buenas noticias, de aumento de beneficios o similares, hacen que los inversores quieran adquirir los activos rentables y suben los precios de las cotizaciones. Las malas noticias suelen producir el efecto contrario. Y como consecuencia, los inversores pueden seguir introduciendo órdenes en el mercado, aunque esté cerrado, que se llevarán a cabo cuando se reanude la sesión bursátil al día siguiente. Por ello, los precios de apertura de una sesión bursátil no tienen por qué ser los mismos que los del cierre del día anterior.

Para estipular los precios de las cotizaciones al inicio de la sesión bursátil el Nasdaq utiliza un proceso conocido como el cruce de apertura.

El buen funcionamiento de un mercado necesita de liquidez y de un sistema que optimice el cruce de los precios de oferta y demanda, para que se puedan producir las transacciones de compra y venta. Así los inversores se ven beneficiados de un mercado eficiente, ya que se reducen los spreads. Y cualquier reducción de comisiones en la operativa de inversión es muy importante, ya que es dinero que se queda en el bolsillo del inversor. Por eso es prioritario encontrar la mejor opción para invertir con comisiones bajas.

¿Cómo funciona el cruce de apertura?

Los precios para el cruce de apertura se estipulan mediante un proceso de subasta. Se tienen en cuenta las pujas de oferta y demanda de los compradores y vendedores hasta llegar a determinar el precio al que se produce una transacción. El objetivo del cruce de apertura es conseguir que se produzca el mayor número de cruce de órdenes posible.

Aunque las operaciones de compra y venta sólo se ejecutan entre las 9:30 y las 16:00, el Nasdaq acepta solicitudes de compra y venta varias horas antes de la apertura del mercado y varias horas tras su cierre.

La información de estas solicitudes se transmite de forma electrónica a los participantes del mercado, para que los interesados puedan comprobar a qué precios hay posibilidad de realizar operaciones. En los cruces de precios se utiliza una horquilla del 10% para calcular el precio de apertura.

Veamos un ejemplo. Un comprador ofrece 100€ por una determinada acción, y el vendedor está dispuesto a venderla por 110€. El punto intermedio sería 105€. Se calcula el 10% de este precio intermedio. El resultado, que en este caso es 10,5€ se añade al precio de oferta del comprador, convirtiéndolo en 110,5€. Igualmente se resta el precio intermedio al precio al que el vendedor está dispuesto a vender, en este caso sería 99,5€. Con esta operación, se comunica que la horquilla de venta de las acciones en la apertura del mercado será entre 99,5€ y 110,5€. Esta información se va actualizando y comunicando a los potenciales compradores y vendedores en el mercado cada cinco segundos de forma electrónica.

Gracias a este proceso informático tan complejo se logra que el mercado sea eficiente y que se produzca el mayor y mejor número de operaciones de compra y venta de activos.

La subasta de apertura y cierre en el SIBE

En la bolsa española casi toda la negociación se hace a través del sistema de interconexión bursátil (SIBE). Antes del inicio de la sesión, entre las 8:30hrs y las 9:00hrs, hay una subasta en la cual se fija un precio de apertura. En la subasta inicial se pueden introducir, modificar y cancelar órdenes a precio limitado, pero no se produce la ejecución de las mismas. Con estas órdenes se fija el precio de cotización del inicio de la sesión bursátil. Igualmente al terminar la sesión bursátil se produce una subasta durante cinco minutos, de 17:30hrs a 17:35hrs, en la que se fijan los precios de cierre de las cotizaciones para el día.

El precio que se establezca en la subasta de apertura debe respetar un límite máximo de variación estipulado con respecto al precio de cierre de la sesión anterior, conocido como el rango estático. Este rango se establece para evitar variaciones bruscas entre el valor de cierre y apertura, y es establecido por la CNMV. Estos límites varían en una serie de bandas que van desde 4% hasta 10%.

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