902 888 888 / 914 890 888

El blog de SelfBank by Singular Bank

Usando el presupuesto de gastos para optimizar nuestras finanzas

Usando el presupuesto de gastos para optimizar nuestras finanzas

A estas alturas ya hemos aprendido a reconocer la importancia de contar con un presupuesto de gastos personal, a confeccionar el nuestro propio e incluso a llevar el seguimiento del mismo. Pero dejaríamos escapar el verdadero potencial oculto de todo este trabajo si no hacemos uso de todo ese aprendizaje para mejorar nuestras finanzas personales en base al presupuesto de gastos personal.

El seguimiento del presupuesto de gastos personal nos da información básica acerca de nuestras finanzas que debemos ser capaces de aprovechar. De entrada, y a modo muy general, dispondremos de una información precisa de nuestro balance general en lo que se refiere a gastos e ingresos.

Pese a que parezca una obviedad, es fácil que si le preguntas a cualquiera cuáles son sus gastos mensuales no sea capaz de dar una respuesta precisa e inmediata. Sin embargo, el análisis del presupuesto de gastos personal permite disponer de esa información de un simple vistazo, además de tenerla tanto para un año completo como mensualizada.

Ser consciente de los gastos puede ser importante por ejemplo para conocer de una manera mucho más aproximada nuestra capacidad real de ahorro con los ingresos actuales. La cifra del % de gasto respecto a nuestros ingresos es realmente un indicador que conviene tener siempre bien presente, pues todo lo que sea aminorar dicha cifra repercutirá directamente en una mejor salud financiera y una mayor capacidad de ahorro.

Si del análisis de los datos de nuestra contabilidad apreciamos que estamos gastando un 95% de nuestros ingresos, debemos ser consciente que, en la medida de lo posible, deberíamos intervenir de algún modo para lograr rebajar esa cantidad para prevenir sustos.

Test self bank - Sacarle más partido a mis ahorros

Cómo mejorar nuestra salud financiera en base al presupuesto de gastos personal

Son dos las maneras más directas que tenemos de reducir nuestro porcentaje de gastos respecto a los ingresos: o bien aumentando los ingresos o bien reduciendo los gastos. No es más que la solución a un problema matemático muy elemental.

Para empezar, dejaremos por un momento de lado el punto correspondiente al aumento de los ingresos, ya que puede requerir acciones con unas implicaciones mayores que atacar nuestros gastos personales (cambiar de empleo, arrancar algún negocio paralelo, mejorar nuestras inversiones, etc.).

Hand pointing on colorful charts on clipboard. Profit pie chart and sales prediction concept

Pero intentar reducir los gastos personales debería ser una tarea mucho más sencilla especialmente si nos apoyamos en los datos extraídos del presupuesto de gastos personal y el seguimiento que hemos llevado a cabo.

Para empezar, podemos utilizar los gráficos para visualizar de una manera mucho más evidente algunas tendencias en nuestros gastos. Sin ir más lejos, un gráfico circular en el que cada “quesito” sea la categoría de gasto evidenciará de manera muy clara cuáles son las partidas a las que destinamos un mayor presupuesto, y por lo tanto aquellas en las que tendremos que poner una especial atención a la hora de buscar las maneras de reducir sus importes.

Aunque parezca obvio, es habitual que sin disponer de esa información la gente haga esfuerzos importantes para reducir los gastos destinados a partidas que probablemente no supongan ni un 10% de su presupuesto de gastos total. Centrar esfuerzos en las partidas importantes es fundamental. Si, por ejemplo, nuestra partida de seguros (vida, automóvil, vivienda, etc.) implica un 20% de nuestros gastos, habrá que centrar todos los esfuerzos en buscar nuevas ofertas de todos esos seguros para reducir los importes que se desembolsan por ellos.

También es especialmente interesante detectar en qué partidas de gasto acostumbramos a tener mayores desvíos presupuestarios y analizar las causas. Por norma general, puede haber dos: la primera, que nos hayamos quedado cortos en el presupuesto; la segunda, que hayamos incurrido en sobrecostes que podríamos haber controlado mejor. Tomar conciencia de dónde estamos gastando más de la cuenta y por qué será de gran ayuda para cambiar esos hábitos.

Por ejemplo, si hemos asignado una partida de gastos en cenas y comidas de 60€ mensuales pero vemos que todos los meses estamos gastando cerca de 100€, puede deberse o bien a que nos quedamos cortos con esos 60€ mensuales y simplemente tenemos que aumentar el presupuesto de esa partida a futuro, o que estamos saliendo muchas más veces de lo que nuestras finanzas nos recomiendan, por lo que deberíamos intentar controlarnos un poco más en ese aspecto.

En general, pues, es un ejercicio muy sano el dedicar un tiempo razonable a detectar cómo y en qué estoy gastando mi dinero para intentar aprender de ello y encontrar maneras para mejorarlo. De la mano de un buen presupuesto de gastos personal con un adecuado seguimiento, esta tarea es mucho más sencilla y productiva.