Modelos económicos vigentes en el mundo

Por modelo entendemos algo que es ideal, un prototipo. Una idea que se expone como forma de explicar un concepto y mostrar cuál sería su representación perfecta. Por lo tanto, existen modelos en todos los ámbitos y sectores, entre los que está, por supuesto, la economía.

En esta disciplina existen modelos tanto macroeconómicos como microeconómicos, que intentan explicar los diferentes modos por los que se rigen las relaciones económicas en un contexto amplio y en uno más reducido. En el caso de la ‘macro’, los modelos intentan explicar de una forma simplificada cómo opera la economía de un determinado país y, también, intentan hacer predicciones acerca de su evolución.

En el mundo, actualmente existen diferentes sistemas económicos que conviven entre ellos, si bien hay uno que está por encima del resto y que, se podría decir, que domina el panorama económico mundial.

El mundo capitalista

Pues bien, ese modelo es el capitalista, un sistema económico que pone en el centro de todo la propiedad privada. Es ésta la que rige las estructuras económicas y sociales, las relaciones laborales y las demás implicaciones que tiene la economía.

La primera potencia económica del mundo, Estados Unidos, es una economía capitalista, en la que las empresas dedicadas a la inversión y gestión de los grandes patrimonios son las que dominan el panorama económico. Sus decisiones, actuaciones y, también, sus problemas, tienen grandes repercusiones, como se vio con la quiebra de Lehman Brothers, que supuso el principio de la crisis financiera mundial.

En este modelo económico, el consumo tiene un lugar privilegiado, ya que es el que permite que la maquinaria esté en continuo funcionamiento. El consumo de bienes privados es el principal valor de estas economías, por lo que en ellas predomina el libre comercio, la ley de la oferta y la demanda y las relaciones mercantilistas en el terreno empresarial, pues todo está enfocado a la obtención de beneficios.

Así, en Estados Unidos y en el resto de países que siguen este modelo, la libertad económica y de mercado es la base del resto de las estructuras políticas y jurídicas, pues todo está enfocado a ese modelo económico que, en resumidas cuentas, tiene al dinero en el centro.

Además de Estados Unidos, otros países capitalistas son Japón, Alemania, Italia, Suecia u Holanda.

Derivados: liberalismo y neoliberalismo

Del capitalismo han nacido otros modelos económicos que propugnan básicamente lo mismo, añadiendo algunos matices. En primer lugar está el liberalismo, que nace de la filosofía liberal que defiende la libertad del individuo y limita el poder del Estado sobre éste. Esto también se aplica a la economía, pues esta corriente defiende la libertad de mercado y económica frente a la acción del Estado.

Es decir, lo que promueve es que sea el propio mercado el que se regule sin que el Estado tenga que hacerlo. Esto implica que se reduzcan los impuestos el máximo posible, así como la regulación sobre el comercio o la producción. Igualmente, el liberalismo busca un marco de competencia sin restricciones y que no haya ayudas públicas o subvenciones.

Países que siguen esta doctrina económica serían Hong Kong, Singapur, Nueva Zelanda, Suiza, Australia o Estonia.

De esta filosofía original ha nacido el neoliberalismo, que se inspira en los mismos principios pero los adapta a la sociedad actual. Es realmente complicado definirlo, ya que los matices son muy sutiles. El movimiento nació después de la Gran Depresión y buscaba un camino intermedio entre el liberalismo clásico y la intervención del Estado.

Por ello, promovía una economía de mercado tutelada por un Estado fuerte, lo que se pasó a llamar economía social de mercado. Si bien este concepto también fue evolucionando hasta llegar al día de hoy, en que el neoliberalismo ha adquirido connotaciones negativas y se le tacha de buscar solamente la privatización de empresas estatales y la desregulación de los mercados. Aunque quienes lo defienden dicen que en los países que se aplica se reduce la pobreza y la desigualdad.

El problema del neoliberalismo es la corriente que ha surgido en los últimos años a raíz de la crisis financiera, el llamado populismo neoliberal, que preconiza que la economía capitalista de corte neoliberal es la única posible y quiere acabar con el Estado del Bienestar. Exponentes de ello serían Emmanuelle Macron en Francia, Albert Rivera en España o Mauricio Macri en Argentina.

Comunismo

En el extremo opuesto de estas corrientes estaría el comunismo, que se caracteriza por la propiedad común de los medios de producción, la ausencia de propiedad privada sobre el trabajo y la inexistencia de clases sociales. Este modelo nació en el siglo XVI y ha ido evolucionando con el tiempo, dando lugar a declinaciones como el marxismo o el socialismo.

En resumen, este modelo quiere pasar de una economía de mercado -la capitalista- a una de producción, en la que también habría libertad individual a la hora de producir. Todo ello ha dado lugar al modelo político comunista, que llegó a gobernar en la URSS y que ahora lo hace en China, país que es actualmente la segunda economía más grande del mundo, en contrapunto a Estados Unidos.

Es más, es la mayor economía mundial en paridad de poder adquisitivo, según el FMI. En China, la variación de la economía comunista ha dado lugar a la socialista,  con un PIB producido principalmente por empresas del Estado que monopolizan los sectores estratégicos, aunque existen empresas privadas en sectores acotados que no detentan la producción principal.