¿Qué tipos de cheque existen?

¿Qué tipos de cheque existen?

Libreta, tarjeta de crédito y chequera eran los elementos que acompañaban la apertura de una cuenta bancaria no hace tantos años. El primero para tener listados los abonos y cargos en cuenta, la tarjeta para pagos diarios y los cheques para cuantías más importantes. Hoy pagar con el teléfono o el reloj es lo más habitual, pero los cheques siguen existiendo, ¿para qué se usan y qué tipos de cheque existen?

¿Qué es un cheque?

Es un medio de pago, un documento que indica que una cantidad de dinero debe salir de la cuenta bancaria de una persona y llegar a otra. En un pago mediante cheque intervienen tres partes:

  • Librador: quién expide o emite el cheque.
  • Librado: el banco que efectúa el pago.
  • Tenedor o beneficiario, quien cobrará el cheque.

¿Qué elementos tiene un cheque?

En España existe una normativa específica que recoge los requisitos del cheque como medio de pago, se trata de la Ley 19/1985, de 16 de julio, Cambiaria y del Cheque. En su artículo 106 indica los elementos que debe tener:

  • El documento debe tener el título de “cheque” en el idioma en el que se esté expidiendo.
  • El mandato de pago de una determinada cantidad en moneda oficial.
  • El nombre del librado: la entidad bancaria (número de cuenta, IBAN y oficina).
  • Lugar y fecha de emisión.
  • Firma del librador (quien expide el cheque).
  • Importe del cheque, en cifra numérica y en letra.
  • El nombre del beneficiario debe aparecer o, en su lugar, la expresión “al portador”.
  • Impresión magnética donde se codifican los datos del cheque.
cheque

¿Qué tipos de cheque existen?   

Ahora que ya hemos definido qué es un cheque y qué elementos lo componen, veremos qué tipos de cheque existen:

Cheque nominativo y cheque al portador

Esta primera clasificación y la más frecuente se refiere a si puede cobrarlo una persona en concreto, cuyo nombre aparece en un cheque nominativo o, si en lugar de un nombre aparece “al portador”, y lo puede cobrar cualquiera que tenga el cheque (tenedor).

Endoso: solo en los cheques nominativos, el beneficiario puede traspasarlo a otra persona. En este caso el beneficiario actual debe escribir sobre el cheque el nombre del nuevo y firmarlo. Aunque si el cheque incluye la cláusula “No a la orden” no se permite su endoso.

Cheque cruzado

Sobre un cheque cruzado el librador o el tenedor dibujan dos líneas paralelas diagonales. Estas indican que solo se puede cobrar en una entidad bancaria concreta.

Cheque para abonar en cuenta

Si en el documento aparece la cláusula “abonar en cuenta” implica que tan solo puede ser cobrado con un ingreso en cuenta bancaria, no en efectivo.

Cheque conformado

El librado (el banco que paga) asegura al beneficiario que el librador (emisor) tiene fondos suficientes para pagar la cantidad indicada en el cheque. Para ello, el banco retiene esa cantidad durante un plazo de quince días desde su emisión e incluye una cláusula de conformidad en el reverso del cheque.

Cheque bancario

En un cheque bancario el librador y el librado coinciden: es el propio banco, que paga el cheque y lo emite. El banco previamente ha cobrado al cliente la cantidad indicada en el cheque y el dinero ya no está a disposición del cliente, sino en una cuenta interna del banco. Es por ello que el librador (obligado al pago) es ahora el banco.

En el caso de un cheque contra la cuenta del Banco de España, este suele ser emitido por una entidad bancaria y el librado (quien paga el cheque) es el Banco de España.

Cheque en ventanilla

Más que de un medio de pago se trata de un recibí, un justificante de que el cliente ha extraído efectivo de la ventanilla de su oficina bancaria.

Cheque de viajero

Cada vez en más desuso, este cheque era un modo habitual de obtener efectivo o pagar en el extranjero. Eran emitidos por un banco o proveedores de servicios de pago (MasterCard, VISA…), no tenían caducidad y se podían cualquier divisa.

Por la comodidad, rapidez y seguridad que ofrecen, hoy los cheques de cuentas bancarias están siendo sustituidos por los pagos con tarjeta, las transferencias desde el móvil, y plataformas de pago digital.