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Cómo prepararnos financieramente para nuestra jubilación

pasos para preparar la jubilación

pasos para preparar la jubilación

La responsabilidad de planificar nuestra jubilación y bienestar en el futuro recae sobre nosotros cada vez más. Confiar en que el sistema público de pensiones sea capaz de cubrir nuestras necesidades tal y como nos gustaría resulta cada vez más complejo e incierto. La realidad es que si queremos tener cierta seguridad, haremos bien en tomar cartas en el asunto y no confiar en que el problema nos vendrá resuelto.

A nadie le gusta tener que preocuparse por el futuro. Pero, afortunadamente, afrontar el tema y planificar no tiene por qué ser tan traumático. De hecho, conocer bien nuestra situación económica resulta menos estresante (aunque esta no sea todo lo buena que desearíamos) que evitar pensar sobre ello. Además, si somos conscientes de la realidad, estaremos mejor equipados y podremos buscar las herramientas para mejorarla. Mantener una perspectiva adecuada, con objetivos claros y bien definidos sirve de ayuda para llegar a buen puerto. Algunos simples pasos llevan a grandes beneficios futuros:

1. Visualiza tu jubilación

Realizar un plan ajustado a las necesidades de la jubilación es algo muy personal, ya que cada caso es un mundo. Para ser consciente de lo que necesitaremos en nuestra jubilación es importante visualizar cómo queremos que sea. ¿Dónde viviremos? ¿Qué necesidades adicionales tendremos? Es importante tomar un tiempo para identificar claramente, junto con nuestros seres queridos, qué cosas serán las más importantes.

2. Piensa en una jubilación larga

La esperanza de vida en el mundo es cada vez mayor. En España disfrutamos de una de las tasas de longevidad más altas del mundo desarrollado. La ciencia y la medicina avanzan continuamente, aportando cada vez más longevidad y calidad de vida. Así, al llegar a la jubilación a los 65 años, es perfectamente plausible tener una esperanza de vida de entre 20 y 30 años más. El periodo de jubilación puede ser extenso, y nadie quiere verse en situación de necesidad a una edad muy avanzada.

3. Analiza los gastos

Durante nuestra etapa laboral nos encontramos con todo tipo de gastos inesperados. Reparaciones de vehículos, ortodoncia para los hijos, reformas en el hogar… Al acercarse la edad de jubilación, ya no necesitaremos incurrir en muchos de ellos. Pero esto no significa que no vayamos a tener gastos. Serán otro tipo de gastos. Es importante ser conscientes de a qué gastos nos tendremos que enfrentar al llegar a la jubilación, incluyendo impuestos, costes médicos, inflación, etc.

 

4. Identifica las fuentes de ingresos

La mayoría de trabajadores cotizan a lo largo de su vida laboral, y finalmente reciben una pensión por parte del Estado, llegado el momento de la jubilación. Una buena planificación permitirá que ésta no sea la única fuente de ingresos: podremos disponer de planes de pensiones, con importantes ventajas fiscales, o acumular activos financieros que nos generen rentas.

Hay multitud de activos financieros en el mercado. La renta fija nos puede aportar un pago regular y constante, aunque corremos más riesgo de que la inflación reste poder adquisitivo con el tiempo. La renta variable nos puede ofrecer mayor rentabilidad, pero tendremos que soportar una mayor volatilidad con el paso del tiempo. Cada fuente de posibles ingresos tiene sus características, sus ventajas e inconvenientes. Una buena planificación es la clave para obtener ingresos estables y recurrentes.

5. Prepara una estrategia de inversión

En la planificación de la jubilación existen dos etapas: acumulación y distribución. Son fases muy diferentes y tienen que ser gestionadas de manera diferente:

Durante la fase de acumulación debemos ser más ambiciosos, soportando un poco más de volatilidad a cambio de una mayor rentabilidad. El tiempo juega a nuestro favor. Sin embargo, a medida que nos acercamos a la edad de jubilación nos interesa ser más prudentes, porque una corrección fuerte del mercado puede provocar que nuestra cartera disminuya notablemente su valor, y tal vez en ese momento necesitemos disponer del dinero. En cualquier caso, si hemos acumulado más patrimonio, será recomendable ajustar nuestras expectativas de riesgo y rentabilidad.

6. Afronta los miedos

En la vida nos encontramos con multitud de circunstancias adversas y retos. Uno de los aspectos más inquietantes con el que tenemos que lidiar es la incertidumbre del futuro. Adquirir una perspectiva a largo plazo de nuestra situación y tener expectativas razonables son la base para prepararnos adecuadamente para la jubilación.

Hacer inventario de nuestra situación de manera realista es fundamental para poder implementar una estrategia apropiada a nuestra circunstancia. Solo así lograremos más tranquilidad para disfrutar de la jubilación que siempre hemos deseado con nuestros seres queridos.

 

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