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OPEP, controlando la producción de petróleo

OPEP, controlando la producción de petróleo

La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) fue fundada en Bagdad (Irak) en 1960. Actualmente, esta organización está compuesta por 12 miembros:

  • Seis en Oriente Medio: Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Irak, Irán y Catar.
  • Cuatro en África: Argelia, Angola, Libia y Nigeria.
  • Dos en América: Venezuela y Ecuador.

Hay importantes productores que no pertenecen a esta organización, como Estados Unidos, China, Rusia, Canadá o México (en el caso de los dos primeros, no obstante, consumen más de lo que producen, si bien Estados Unidos está cerca de conseguir la autosuficiencia, gracias a la fracturación hidráulica o fracking).

La OPEP controla entre el 35% y el 40% de la producción mundial de crudo, y se estima que poseen alrededor del 70% de las reservas disponibles. Estas cifras son suficientes para contar todavía con un impacto decisivo en los precios del petróleo.

¿Por qué hay grandes oscilaciones en el precio del crudo?

En el año 2003, el precio del barril de crudo rondaba los 25 dólares. Cinco años después, en julio de 2008, se alcanzó el máximo histórico, en 147 dólares (ese año cerró por debajo de los 40, por la crisis de Lehman Brothers), mientras que en enero de 2016 se sitúa en la zona de 30 dólares.

En condiciones normales, la demanda de petróleo no sufre grandes variaciones: aun cuando el precio varía un 10% o un 20%, el consumo apenas se ve afectado. Sin embargo, si las subidas son excesivas, sí que se produce una contracción en las compras, tal y como sucedió con la crisis del petróleo, en 1973, y con la ya citada escalada de precios sufrida en la primera década del siglo XXI.

Esta relativa rigidez de la demanda permite fijar los precios a los países u organizaciones con una producción suficiente, y de ahí la importancia que tiene la OPEP en este contexto. Aunque se podrían citar diversas causas para la subida ocurrida entre 2003 y 2008 (por ejemplo, los huracanes en el Golfo de México o el incremento de la demanda de China e India), fundamentalmente hay dos factores que lo explican: la especulación en el mercado de futuros y el control de la producción por parte de la OPEP. El impresionante ascenso de los precios propició un extraordinario trasvase de capitales desde los países consumidores hacia los productores de crudo.

Desde junio de 2014 la cotización del barril se ha desplomado, cayendo a menos de la mitad. De nuevo, se podrían apuntar causas como la debilidad de la demanda en China, pero lo que realmente provoca esta bajada es el incremento de la oferta, no sólo propiciado por la producción de petróleo a través del fracking, sino también, en buena medida, por el aumento en la venta de crudo por parte de la OPEP.

¿Por qué esta organización querría bajar los precios, si así va a ganar menos por barril? De nuevo, existen motivaciones geopolíticas. La expansión del fracking en Estados Unidos conlleva, como se comentaba anteriormente, que este país esté a punto de conseguir la autosuficiencia, cuestión que no interesa al cártel petrolero. La fracturación hidráulica (fracking) es una técnica todavía en desarrollo, y por lo tanto cara, que necesita unos precios entre 60 y 70 dólares por barril para ser rentable (si bien, en algunas zonas de Estados Unidos ya han conseguido producir con beneficios a partir de 40 e incluso 30 dólares).

Si la OPEP consigue mantener los precios por debajo de esa barrera durante suficiente tiempo, podría llevar a la quiebra a las empresas que producen mediante este sistema (algunas de ellas ya han tenido que cerrar), de manera que tendría de nuevo, de manera clara, el control permanente de la oferta.