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El blog de Self Bank

‘Made in Japan’: las técnicas de ahorro japonesas que debes incorporar a tu vida

‘Made in Japan’: las técnicas de ahorro japonesas que debes incorporar a tu vida

Japón es un referente en cada vez más ámbitos. Si la tecnología era el principal bien que exportaba al mundo, ahora la cosmética va ganando terreno, ya que en Occidente muchos admiran la salud de la piel de los ciudadanos del país del sol naciente. Además, su educación, civismo y forma de ver la vida también generan mucha simpatía y admiración en todas partes, lo que incluye sus hábitos de conducta.

Y entre ellos, hay uno que lleva acaparando titulares y conversaciones en los últimos meses. Se trata de su forma de ahorro, que ha generado mucha intriga, pues son varios los métodos que están circulando que aseguran tener la clave del ahorro de una forma sencilla y eficaz.

Son multitud de ellos los que están dando la vuelta al mundo tanto en ámbitos domésticos como en entornos financieros, así que hemos recopilado los más famosos para explicar en qué consisten y empezar a copiar estas nuevas formas de ahorro que quizá nos sean más útiles que las que conocemos de toda la vida.

Kakebo

Es de los más conocidos y su nombre ha saltado por toda la prensa económica internacional. También a la española, en la que a buen seguro has podido leer su nombre. Kakebo no es más que un cuaderno en el que ir apuntando los gastos mensuales. Sale una edición nueva cada año y ya se ha convertido en éxito de ventas.

No es más que una especie de diario de la economía del hogar en el que se apuntan los ingresos y gastos y que se van teniendo a lo largo de cada mes. De ese modo, de un solo vistazo se tendrá una fotografía clara de cómo marcha la economía doméstica y se podrá establecer un objetivo de ahorro para cada mes. Es una manera de no derrochar y de tener siempre todo bien controlado, eso sí, siempre que nos impongamos la tarea de irlo anotando todo, sin pasar nada, porque de lo contrario el método será inútil.

Para facilitar el trabajo, viene organizado en semanas y meses y, también, secciones. Ropa, ocio, alimentación, alquiler… Así, solo tendremos que anotar las cantidades y tendremos todo bien organizado y distribuido. Incorporar este hábito a nuestra vida nos será muy útil para poder ahorrar la cantidad que nos impongamos, pues veremos si es posible llegar a ella o, de lo contrario, hay que reducirla un poco para que sea realista.

Guardar la moneda más grande

Otra técnica de ahorro que los japoneses ya han sacado de sus fronteras es la de ahorrar cada día un poco. Porque seguro que todos los días podemos hacer el esfuerzo de guardar algo de ese dinero que tenemos en el monedero y no hemos gastado, pero que a buen seguro sí lo haremos el día siguiente.

El ‘truco’ es guardar en una hucha la moneda o billete (esto va en función de la capacidad de cada uno) más grande (que vale más) que nos haya sobrado. Aunque sean 50 céntimos. Si se hace este gesto cada día, a final de mes puede haber una cantidad considerable. Más aún a final de año.

Con esta técnica, se incorpora el hábito de ahorrar cada día y gastar menos en cosas superfluas que todos los días hacemos. Un café a media mañana de la máquina de la oficina, unos caramelos, comer fuera…

Austeridad y fuerza de voluntad

Por último, otro rasgo del carácter nipón que podemos incorporar el nuestro es el de la austeridad. Los japoneses son reconocidos por ser capaces de vivir una vida austera, sin grandes lujos, a pesar de que tengan dinero para ello. Desde pequeños se les inculca la importancia del ahorro y lo ponen en valor durante el resto de años.

Si somos capaces de quitarnos algunos caprichos innecesarios de nuestra vida y guardamos ese dinero, podremos conseguir una meta de ahorro notable. No es necesario vivir como un ermitaño, simplemente prescindir de gastos superfluos que, a la postre, no nos hacen más felices y solo nos sirven para acumular.

Porque esa es otra de sus máximas, no aglomerar. La emprendedora Marie Kondo se ha hecho famosa por sus manuales de organización del espacio en los hogares ayudando a desprenderse de todo lo no es estrictamente necesario en casa. Si aprendemos a no acumular, gastaremos menos, porque podremos vivir con lo que de verdad nos hace falta y no tirar el dinero en cosas que, al final, no son más que eso, objetos vacíos.

Piensa en todo lo que podrías vivir y disfrutar si no lo gastaras en ropa que ya tienes, objetos inservibles o vicios insanos. Se puede ser más feliz (y más adinerado) con mucho menos. En Japón lo tienen claro.