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Felicidad: la receta abierta para sentirse mejor cada día

felicidad

Cada persona tiene sus objetivos vitales, cada uno elige sus propias metas y busca el camino para alcanzarlas, pero ¿hay algo en común para todas las personas? ¿Existe un propósito común en la vida? Según el decimocuarto dalái lama el propósito de la vida es ser feliz.

¿Qué es la felicidad?

El arranque de este artículo ha sido un poco trascendental. Es inevitable cuando se introduce un tema tan importante y a la vez etéreo como la felicidad. Y es tan relevante que las grandes mentes de la historia han reflexionado sobre ella en multitud de ocasiones. Serían necesarios varios tomos para recoger las miles de citas que aluden a ella, aquí reuniremos algunas de las más conocidas.

Voltaire simplemente buscaba la felicidad porque “es bueno para mi salud”. 

Walt Disney consideraba además que “es un estado mental” y, en cualquier caso, “depende de nosotros mismos” según Aristóteles. 

Kant no creía que fuera un deseo, una alegría, ni siquiera una elección, “sino un deber”. 

Y García Márquez escribía que “no hay medicina que cure lo que no cura la felicidad”.

Felicidad: vida dedicada a las ocupaciones para las que tiene una singular vocación

Se desprende, por tanto, que la felicidad es una elección necesaria porque favorece al ser humano. Aunque, el camino no siempre sea racional, según Mark Twain: “la cordura y la felicidad son una combinación imposible”. Discrepaba Ortega y Gasset y allanaba el camino hacia la felicidad, pues según el filósofo español es la conjunción entre la vida proyectada y la vida efectiva o, dicho de otro modo, “la vida dedicada a las ocupaciones para las que cada persona tiene una singular vocación”.

Actuar con determinación, no preocuparse ante los problemas, sino resolverlos y, eso sí, ser siempre feliz o, simplemente, “don’t worry, be happy” al ritmo del clásico de Bobby McFerrin.

Un índice mundial para medir la felicidad

El Informe Mundial de la Felicidad es elaborado cada año por la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible, una organización de las Naciones Unidas que apoya la consecución de los ODS de la Agenda 2030.

Está confeccionado con información de la Encuesta Mundial de Gallup, que recoge las respuestas sobre el bienestar de los ciudadanos de 160 países (1000 encuestados por país) y que trata de abarcar el 99% de la población adulta.

En 2012 la ONU estableció el 20 de marzo —comenzando en 2013— como el Día Internacional de la Felicidad, para reconocer la importancia de la felicidad en la vida de todas las personas. Precisamente en torno a esa fecha, cada año se publica el nuevo Informe Mundial de la Felicidad, donde Finlandia ha obtenido la mayor puntuación en las últimas ediciones. Dinamarca, Islandia, Suiza, Noruega y Países Bajos ocupan los primeros puestos de la lista, y donde España ha ascendido hasta la posición 29.

Felicidad: la receta abierta para sentirse mejor cada día

No hay un camino a la felicidad: la felicidad es el camino”. Esta inteligente frase atribuida a Buda nos lleva a pensar que vivir debería ser sinónimo de ser felices. Sin embargo, hemos atravesado períodos complicados recientemente, con la pandemia, crisis económicas y conflictos internacionales. Hay momentos duros, en los que ser felices no siempre es fácil.

De nada sirve tirar la toalla, todo lo contrario, en momentos complicados hay que reaccionar y volver cuanto antes al camino que nos habíamos marcado previamente: aquel que nos lleva a conseguir lo que pretendíamos en la vida. Y hacerlo no solo por la satisfacción de alcanzar la meta en el futuro, sino porque hasta entonces cada paso puede y debe ser disfrutado. Que sea un momento complicado, que suponga un reto no debería significar desazón, sino todo lo contrario: alegría porque avanzamos hacia nuestro objetivo, que como citábamos, es aquel para el que tenemos una vocación singular.

Así lo cree uno de los mayores emprendedores del mundo, Elon Musk: “si te levantas por la mañana y crees que el futuro va a ser mejor, es un día brillante, si no, no lo es”.

De los párrafos anteriores es fácil concluir que no existe una única fórmula para lograr ser felices. Cada uno elige qué hacer para lograrlo. Las crisis recientes, sin duda, han afectado a nuestra forma de vivir, pero no por ello debemos ser menos felices, sino buscar los nuevos ingredientes con los que cocinar una nueva felicidad, porque como avanzaba el titular de este artículo la felicidad es una receta abierta para sentirse mejor cada día.

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