914 890 888

El blog de SelfBank by Singular Bank

Coyuntura actual económica. Semana del 14 al 18 feb.

Coyuntura actual económica. Semana del 14 al 18 feb.

Los riesgos inflacionistas condicionan las perspectivas de la Eurozona

Las perspectivas económicas continúan condicionadas a corto plazo por las implicaciones de esta nueva ola de la pandemia, los elevados niveles de inflación o la crisis energética, agravada con las tensiones geopolíticas en Ucrania. Una combinación de factores que proyecta una moderación del crecimiento global en este primer trimestre del año, en línea con las previsiones de los principales organismos internacionales. En este sentido, tras constatarse una significativa ralentización del avance del PIB de la Eurozona en el 4T de 2021 a un 0,3% trimestral, el invierno estará marcado por la desaceleración a la espera del repunte de la actividad a partir del 2T.

Todo ello en un contexto en el que se ha observado el impacto de la falta de suministros, materias primas y personal en la producción industrial de la zona monetaria europea, contrayéndose el pasado mes de diciembre en el caso de Alemania un 0,3% mensual y en el de España un 2,6%. Una situación que continúa afectando al tejido empresarial europeo como han reflejado los últimos datos del Indicador de Sentimiento Económico (ESI) de la Comisión Europea (CE). En este trimestre, un 54% de las empresas de la Eurozona afirma encontrarse afectada por la escasez de insumos y un 26% por la de trabajadores, su mayor nivel histórico.

Junto a estas presiones inflacionistas, se mantiene la preocupación por la evolución del coste de la energía debido a sus repercusiones en el nivel de precios y, por tanto, sobre la competitividad de las empresas y la capacidad de compra de los consumidores. El repunte de los precios del petróleo y del gas natural, ante los reducidos niveles de inventarios y los riesgos en torno a Ucrania, mantendrán elevados los costes de la energía al menos hasta 2023. No obstante, su impacto en términos de inflación se está produciendo de forma asimétrica entre los Estados miembros principalmente por la heterogeneidad del diseño de sus mercados minoristas de electricidad y de las medidas que están adoptando los gobiernos para reducir la factura eléctrica de los hogares. 

De esta forma, las disrupciones de oferta y la crisis energética dibujan un entorno de mayores niveles de precios en 2022, y crecientes riesgos de efectos de segunda ronda en la inflación. Así, la CE en su actualización del escenario macroeconómico ha revisado significativamente al alza sus previsiones de inflación, proyectando que alcance en la Eurozona en el conjunto de 2022 un 3,5% anual (vs. 2,2% previsto en noviembre), frente a un 2,6% en 2021. En concreto, estima que tras cerrar este trimestre en un 4,8% anual, comenzará a moderarse hasta un 3,0% en el 3T y un 2,1% a finales de este año. Una senda que de producirse podría situar la tasa de variación promedio del IPC en un 1,7% anual en 2023 (vs. 1,4% estimación anterior), por debajo del objetivo del 2% del BCE.

Estas previsiones se han realizado a la espera de las que presentará la autoridad monetaria europea el próximo mes de marzo, que podrían señalar no sólo hasta qué punto la persistencia de la elevada inflación representa un riesgo para el crecimiento a corto plazo, sino también el ritmo al que se producirá la normalización de la política monetaria de la Eurozona. Una desviación al alza de las estimaciones de inflación podría llevar al BCE a realizar una primera subida de tipos de interés en la segunda parte de este año con el objetivo de anclar las expectativas de los agentes económicos y progresivamente ganar margen de maniobra ante nuevos escenarios.

En este entorno, entre las principales economías de la Eurozona las mayores tasas de inflación esperadas en el conjunto de 2022 se registrarían en Italia (3,8%), Alemania (3,7% anual) y España (3,6% anual), mientras que en Francia (2,8%) se mantendría al igual que el año pasado por debajo del promedio de la zona monetaria europea.

Las actuales incertidumbres y la pérdida de dinamismo de la economía explican la revisión a la baja de la CE del avance del PIB de la Eurozona a un 4,0% anual este año, frente a un 4,3% estimado el pasado mes noviembre. En este sentido, será clave el repunte de la actividad a partir del 2T, la moderación de las tensiones inflacionistas y geopolíticas en Europa del Este, y el avance en el despliegue de los fondos de recuperación Next Generation UE. Todo ello condicionado la evolución de la pandemia, y al grado de normalización de la política monetaria del BCE y de endurecimiento de las condiciones financieras a nivel global, por sus implicaciones en el sector exterior de la zona monetaria europea.

Entre las principales economías de la Eurozona, destaca la revisión al alza de 0,1 pp de las perspectivas de crecimiento de España a un 5,6% anual en 2022 (vs. 5,5% en noviembre), un escenario que confirma la recuperación de los niveles de producción previos a la pandemia en 2023. En contraste, la CE ha rebajado significativamente el avance del PIB de Alemania a un 3,6% anual este año, frente a un 4,6% proyectado anteriormente. Al mismo tiempo, ha moderado el repunte de la producción en un 4,1% en Italia (vs. 4,3% anterior) y en un 3,6% en Francia (vs. 3,8% en noviembre).

El mercado laboral de EEUU mantiene su momentum

La evolución del mercado laboral de EEUU en enero ha reflejado un menor impacto del proyectado de la expansión de la variante ómicron sobre el dinamismo de la generación de empleo. De esta forma, el año comenzó con la creación de 467.000 puestos de trabajo y una revisión al alza de los datos de los meses de noviembre y diciembre, reduciendo a 2,9 millones los empleos perdidos desde el inicio de la pandemia. No obstante, el crecimiento promedio del empleo en los últimos tres meses se moderó a 541.000 en un entorno marcado por las crecientes presiones inflacionistas y a la espera del menor tono acomodaticio de la política monetaria de la Fed a partir de marzo.   

La generación de empleo en enero estuvo liderada por el sector servicios con 440.000 nuevos puestos de trabajo, representando un 94,2% del total. En concreto, las empresas decidieron acelerar la contratación ante el aumento de las bajas médicas, los problemas de oferta de trabajo que sufre la economía estadounidense y de cara al repunte de la actividad previsto a partir del 2T. Un hecho que se observó especialmente en las actividades más afectadas por la crisis sanitaria relacionadas con el ocio y la hostelería (+151.000 empleos) y con el transporte (+54.000). Por su parte, los servicios profesionales crearon 86.000 nuevos empleos y el comercio minorista 61.000, tras finalizar el periodo navideño. Esta senda impulsó que la recuperación del mercado laboral del sector convergiera con la del sector manufacturero.

En contraste, se observó un menor dinamismo en el caso de la industria frente al mes de diciembre, limitando el repunte del empleo a 4.000 puestos de trabajo frente a 81.000 de media mensual en el 4T de 2021. Todo ello en un contexto en el que se produjo la primera contracción de la contratación en el sector de la construcción desde febrero del año pasado (-5.000 trabajadores).

Por el lado de la oferta de trabajo, en enero destacó el aumento de 0,3 pp de la tasa de población activa hasta un 62,2%, situándose en su mayor nivel desde el inicio de la pandemia. La mejora de las perspectivas laborales y salariales, unida a la retirada el próximo marzo de las ayudas fiscales por cuidados de hijos, incentivó la reincorporación al mercado laboral de en torno a 1,4 millones de trabajadores respecto al pasado mes de diciembre. De esta forma, la tasa de desempleo repuntó 0,1 pp hasta un 4,0% de la población activa (vs. 3,9% anterior).

A pesar de este repunte, la tasa de población activa se mantuvo 1,2 pp por debajo de su registro de febrero de 2020 de un 63,4% y en niveles de mayo de 1977, reflejando que persisten en EEUU importantes desequilibrios entre la demanda y oferta de trabajo desde el inicio de la crisis sanitaria. Una coyuntura que generó un significativo incremento interanual del salario medio por hora de trabajo de un 5,7% frente a un 4,9% registrado el pasado mes de diciembre. No obstante, respecto a meses anteriores, las subidas salariales se moderaron en el caso de las actividades de ocio, turismo, transporte y comercio, mientras que aumentaron en otros ámbitos como la educación, la sanidad o los servicios financieros y empresariales.

Esta tendencia constata las crecientes tensiones salariales que afronta la economía estadounidense que, unidas a la elevada inflación, añade nuevos elementos para que la Reserva Federal realice la primera subida de tipos oficiales proyectada el próximo mes de marzo. Todo ello en un entorno en el que se prevé que persista la actual senda al alza de los salarios a corto plazo, proyectándose que comiencen a reducirse a medida que se impulse la reincorporación de los trabajadores al mercado laboral ante la retirada de estímulos fiscales y el endurecimiento de las condiciones financieras. En este sentido, el menor tono acomodaticio de la Fed contribuiría a anclar las expectativas de inflación y a reducir la espiral salarial, al estimar el consenso del mercado que el tipo de interés oficial se sitúe en un rango de entre 1,5% y 1,75% a finales de este año.

Al mismo tiempo, crece el riesgo de que aumenten los efectos de segunda ronda en la inflación estadounidense, al repuntar en enero la subyacente (excluyendo energía y alimentos) a un 6,0% anual (vs. 5,5% el mes anterior) y la inflación general a un 7,5% anual (vs. 7,0% anterior), su mayor nivel en ambos casos desde 1982.

El presente documento, propiedad de SINGULAR BANK, S.A.U. (“Singular Bank”), contiene información obtenida de fuentes consideradas como fiables. Singular Bank no garantiza la exactitud de la misma ni se responsabiliza de errores u omisiones que pudiera haber, siendo su finalidad meramente informativa. Las opiniones y estimaciones aquí realizadas son meramente indicativas, y están sujetas a variaciones por circunstancias del mercado, modificaciones legislativas, o de cualquier otro motivo que puedan producirse, y pueden ser modificadas sin previo aviso y, por tanto, Singular Bank no queda vinculada por éstas. Estos datos solo tienen una finalidad informativa y no deben interpretarse como una recomendación de compra o venta. El inversor debe ser consciente de que los productos a los que este documento se refiere pueden no ser adecuados para sus objetivos específicos de inversión, su posición financiera o patrimonial o su perfil de riesgo. Singular Bank no asume responsabilidad alguna por cualquier coste o pérdida, directa o indirecta, que pudiera resultar del uso de este documento o de su contenido.

Rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras.

Prohibida su reproducción total o parcial o su distribución sin el consentimiento previo por escrito de Singular Bank.

Autor

Economista jefe de Singular Bank. Entre 2013 y 2019 fue Directora del departamento de Economía del Círculo de Empresarios. Es Doctora en Economía por la Universidad San Pablo-CEU. Ha sido coordinadora del área académica de grado y es profesora de grado y de post grado de ESIC Business & Marketing School, donde imparte clases de Teoría Económica y Análisis del Entorno Económico. Ha publicado numerosos artículos en prensa y en diferentes libros sobre cuestiones relacionadas con la sociedad de la información y aspectos sociales de la política económica, entre otros temas. Su ensayo “Europa e Internet” recibió en 2000 el Premio del Instituto de Estudios Europeos, de la Universidad San Pablo-CEU, y Telefónica. Ha sido seleccionada como directiva de la iniciativa “Women to Watch” de PWC y es miembro de su Consejo Asesor.