El blog de SelfBank by Singular Bank

Coyuntura actual económica: 6 al 10 de junio

Coyuntura actual económica

Retos y riesgos de cara al segundo semestre del año

La economía global afronta la segunda parte del año inmersa en un entorno marcado por una creciente complejidad socioeconómica y geopolítica. Los riesgos asociados a la guerra de Ucrania y a la pandemia continúan superponiéndose, proyectando no sólo unas menores perspectivas de crecimiento a nivel mundial, sino también nuevos retos en ámbitos estratégicos como la seguridad energética y alimenticia, el clima o la defensa.

La invasión rusa de Ucrania, más allá de sus graves consecuencias humanitarias y de sus futuras implicaciones sobre el orden internacional, ha acentuado algunos de los principales desequilibrios generados a raíz de la Crisis Global del Coronavirus: los cuellos de botella en las cadenas de valor, el encarecimiento del transporte de mercancías, el repunte de los precios de las materias primas industriales y alimenticias, y la crisis energética. Una combinación de factores que ha impulsado las presiones inflacionistas presentes desde 2021 a máximos, alcanzando en Europa y EEUU tasas no observadas en las últimas cuatro décadas.

Junto a la guerra iniciada a finales de marzo, la nueva ola de la pandemia en China se erige como la segunda perturbación inesperada de este año. De esta forma, los vientos de cara no sólo ganan fuerza y aumentan las perspectivas de una recesión, sino que también perfilan nuevos retos socioeconómicos a corto y medio plazo:

En este sentido, en abril (último dato disponible) la inflación en el conjunto de la OCDE se elevó 0,4 pp a un 9,2% anual, impulsada fundamentalmente por el encarecimiento de la energía (32,5% anual) y los alimentos (11,5% anual).

Esta cascada de riesgos se suma a otras incógnitas como las decisiones geoestratégicas de China, que dibujan un probable escenario de recesión en 2023. Ante esta coyuntura, el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF) se ha unido a otros organismos internacionales y ha rebajado significativamente sus perspectivas de crecimiento de la economía global. En concreto, proyecta un avance del PIB mundial de un 2,3% anual en 2022 (-2,3 pp respecto a su estimación anterior) y de en torno a un 1,9% en el caso de la Eurozona y EEUU. Por su parte, la economía china moderaría su crecimiento a un 3,5% anual, 2 pp por debajo del objetivo del Gobierno de Xi Jinping. 

Eurozona: indicadores de confianza por debajo de los niveles pre-pandemia

El entorno macroeconómico de Europa continúa sujeto a elevados niveles de incertidumbre. La guerra en Ucrania y la disrupción de la cadena de valor por los confinamientos en las grandes ciudades chinas han añadido nuevos riesgos socioeconómicos y geopolíticos, lo que se ha traducido en fuertes tensiones inflacionistas y ha acentuado la crisis energética.

Todo ello unido a las sanciones adoptadas fundamentalmente de EEUU y Europa contra Rusia, que esta semana se han ampliado al acordar la UE la prohibición del suministro de petróleo ruso por vía marítima. Se permitirá únicamente la importación vía oleoducto a países como Hungría o Eslovaquia, dependientes casi en su totalidad del crudo de Rusia. Al mismo tiempo, la UE mantiene negociaciones con Egipto e Israel para lograr una mayor diversificación de su suministro energético. No obstante, el impacto del embargo parcial al petróleo ruso podría añadir aún más tensión a los precios y reducir las expectativas de crecimiento a corto plazo, con un creciente riesgo de que la economía de la zona monetaria europea se adentre en un escenario de estanflación.

En este contexto, el Indicador de Sentimiento Económico (ESI) de la Comisión Europea se estabilizó en mayo tras las caídas registradas en marzo y abril, si bien continúa significativamente por debajo de los niveles previos al comienzo de la guerra en Ucrania. Así, en la UE disminuyó ligeramente hasta 104,1 puntos (-0,5 puntos respecto a abril), mientras que en la Eurozona aumentó 0,1 puntos a 105,0 puntos. Una evolución apoyada en el repunte de la confianza en los sectores de servicios y construcción (+0,4 y +0,2 puntos, respectivamente), unida a la mejora del indicador de los consumidores (+0,9 puntos), si bien en este último caso se mantiene en terreno negativo. En contraste, destaca la contracción de 1,4 puntos respecto a abril observada en el sector industrial(-1,4 puntos).

Entre las principales economías europeas, el mayor aumento se produjo en España (+4,1 puntos), aunque no revirtió la caída de abril de 4,5 puntos, seguido de Francia (+1,5) e Italia (+0,8). Por el contrario, los mayores descensos se registraron en Países Bajos (-1,2) y Polonia (-0,8). 

Por otro lado, el Indicador de Expectativas de Empleo (EEI) repuntó en la UE 0,5 puntos, impulsado por las mejores perspectivas en el sector de la construcción y, especialmente, en el sector servicios ante el mayor dinamismo esperado en la temporada estival por la reapertura total de la economía y el ahorro embalsado durante los dos últimos años. No obstante, en el comercio minorista los planes de empleo de los tres próximos meses empeoraron, lastrados por las altas tasas de inflación y los problemas derivados de los cuellos de botella en las cadenas de suministro. En este sentido, las expectativas de precios de venta en el sector alcanzaron un nuevo máximo histórico, mientras que en construcción, servicios e industria se moderaron.

La positiva evolución del sector servicios ha favorecido la tendencia a la baja del Indicador de Incertidumbre Económica (EUI), que en mayo disminuyó en la Eurozona 3,1 pb hasta 23,4 puntos. Sin embargo, se mantuvo todavía 7,7 puntos por encima de sus niveles previos a la guerra de Ucrania, siendo el índice del sector servicios el único que se situó en niveles próximos a los de febrero de este año. Todo ello a pesar de registrar el pasado mes mayores descensos los indicadores de incertidumbre de la industria y la construcción respecto a abril (-3,5 pb y -4,3 pb, respectivamente).

A corto plazo, se prevé que la evolución de los indicadores de sentimiento económico continúe condicionada por el incremento generalizado de los precios y la erosión de la capacidad de compra e inversión del sector privado. Según los datos preliminares de mayo, el mayor encarecimiento de los combustibles y de la alimentación ha elevado nuevamente la tasa de inflación en las principales economías de la zona monetaria europea:

En el conjunto de la Eurozona, la tasa de inflación general se ha situado en un 8,1% anual (vs. 7,4% en abril y 7,7% esperado), mientras que la subyacente (eliminando alimentos no elaborados y energía) ha ascendido a un 4,4% anual (vs. 3,9% en abril). Ha destacado especialmente el repunte del precio de la energía (+39,2%) y de los alimentos, alcohol y tabaco (+7,5%). Así, el diferencial de inflación de la economía española respecto a la Eurozona y el resto de principales economías europeas acentúa los riesgos sobre la competitividad de nuestra economía a corto y medio plazo.

Más allá de las implicaciones del incremento de las tensiones inflacionistas en la Eurozona sobre el sentimiento económico y la actividad del sector privado, los datos de IPC de mayo añaden nuevas presiones al BCE para acelerar el ritmo de normalización de su política monetaria, no descartándose que la autoridad monetaria europea pueda optar por subidas de tipos de 50 pb como ya han realizado recientemente los bancos centrales de EEUU o Canadá.

El presente documento, propiedad de SINGULAR BANK, S.A.U. (“Singular Bank”), contiene información obtenida de fuentes consideradas como fiables. Singular Bank no garantiza la exactitud de la misma ni se responsabiliza de errores u omisiones que pudiera haber, siendo su finalidad meramente informativa. Las opiniones y estimaciones aquí realizadas son meramente indicativas, y están sujetas a variaciones por circunstancias del mercado, modificaciones legislativas, o de cualquier otro motivo que puedan producirse, y pueden ser modificadas sin previo aviso y, por tanto, Singular Bank no queda vinculada por éstas. Estos datos solo tienen una finalidad informativa y no deben interpretarse como una recomendación de compra o venta. El inversor debe ser consciente de que los productos a los que este documento se refiere pueden no ser adecuados para sus objetivos específicos de inversión, su posición financiera o patrimonial o su perfil de riesgo. Singular Bank no asume responsabilidad alguna por cualquier coste o pérdida, directa o indirecta, que pudiera resultar del uso de este documento o de su contenido.

Rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras.

Prohibida su reproducción total o parcial o su distribución sin el consentimiento previo por escrito de Singular Bank.

Salir de la versión móvil