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Bodas: ¿lo comido por lo servido para los novios y un gasto exagerado para los invitados?

Con el verano recién empezado o a punto de comenzar entramos en el período de bodas en España. Con gozo y alegría – y algo de preocupación por nuestros ahorros – recibimos otra invitación más. ¿Quién se casa ahora? ¿Alguien cercano, esa amiga de la infancia, aquel primo segundo o será el vecino del quinto? Llega el buen tiempo y aflora el sagrado sacramento del matrimonio. En el altar de la iglesia con el cura, o en la mesa con el juez, ¿es un gasto excesivo para los novios? ¿Y para los invitados? Lo analizamos a continuación.

Los datos definitivos más recientes del INE indican que en 2014 se celebraron 162.554 matrimonios en España. Con la esperanza de tener un día espléndido y buena temperatura, de abril a octubre tienen lugar la mayoría de las bodas en nuestro país, por este orden: julio, septiembre, junio, octubre y mayo. Quince días de permiso para disfrutar las vacaciones parece no ser suficiente. Así que, agosto, el mes de vacaciones por excelencia, es el comodín para unir períodos de vacaciones.

Veamos dos perspectivas: la del ahorrador que se casa y la del ahorrador que asiste a la boda. Luego pongámoslos en una balanza y veamos si en las bodas se cumple aquello de lo comido por lo servido.

¿Cuánto cuesta casarse en España?

La Federación de Usuarios Consumidores Independientes cifra el coste medio de una boda en 16.534 euros. Así FUCI estima el coste medio de una celebración para 100 comensales entre los 11.864 de Canarias y los 21.205 euros de Madrid. Desglosemos un poco más esa cifra:

Gastos del novio y novia en común:   

En cuanto al vestido y arreglos de boda de la novia, el coste oscila entre los 875 y 2.350 euros, lo que representa el 9,5% del coste total de la boda. Para el novio este desembolso es muy inferior, de media, 577 euros.

 

Por comunidades autónomas, Madrid, Cataluña y Comunidad Valenciana son las más caras: 21.205, 20.282 y 19.525 euros de media, respectivamente. En cuanto a las más económicas, Asturias, Extremadura y Canarias, con un coste medio de 13.645, 13.035, 11.864 euros respectivamente.

De los datos anteriores cabe resaltar que el banquete supone el 59% del desembolso, seguido de los detalles importantes para la boda (13,6%) y del viaje (14%). Justamente en esos conceptos deberíamos centrar una posible estrategia ahorradora para economizar en una boda. Además, hay que señalar que otros muchos gastos no se han incluido, como las despedidas de soltero/a y las, cada vez más frecuentes, prebodas.

¿Cuánto cuesta ir a una boda en España?

En el lado de los invitados también resulta complicado generalizar, pues depende de dónde se celebre la boda, la época del año, qué tipo de celebración, la relación con quien se casa y otros factores. Sin embargo, podemos concretar dos conceptos fundamentales de gasto: regalo a los novios y vestimenta.

En cuanto al regalo, la teoría dice que debería cubrir lo que cuesta a los novios cada invitado. Como es un valor difícil de calcular, para que no le costemos dinero a los novios deberíamos, al menos, cubrir el coste del cubierto en el banquete. Volviendo al cálculo de FUCI, por invitado, el menú de bodas cuesta de 75 a 100 euros de media. Sin embargo, ésta cantidad tan solo cubriría el menú y no los demás costes que acarrea una boda.

Para no quedar de tacaños, habría que considerar el coste total para 100 invitados del estudio de FUCI: entre 11.864 y 21.205 euros. De ese modo, entre 120 y 210 euros sería una cifra más acertada.

En las bodas, ¿lo comido por lo servido para los novios y un gasto exagerado para invitados?

Resulta imposible reunir todas las variantes al referirnos a una boda, pero tomemos un ejemplo para ver con números si lo comido por lo servido.

Así será para los novios, siempre que la suma de los regalos recibidos sea igual que el total gastado. Simplificando al extremo, podríamos decir que para una boda media como la de FUCI, de un coste 16.534 euros para 100 invitados, si cada uno regala 165,34 euros, estarían cubriendo todos los costes.

Sin embargo, los familiares y amigos más cercanos en España, habitualmente regalan entre 200 y 300 euros, con lo que parece correcto afirmar que fácilmente se pueden cubrir los gastos.

El invitado estándar, además del sobre con dinero, tendrá que añadir los posibles costes de desplazamiento y el precio del traje o vestido, en caso de adquirirlo expresamente para la boda. Tan solo en un traje para hombre se desembolsa unos 250 euros, en un vestido de mujer, el precio se puede aproximar a unos 350 euros.

Entonces, suponiendo una invitación típica, donde el gasto en transporte es mínimo, un invitado fácilmente gastaría de 450 a 550 euros por boda. Ya solo queda multiplicar esa cifra por el número total de bodas pendientes de aquí a que llegue el invierno para conocer cuánto nos hemos gastado en bodas en un año completo.

La fiscalidad de los regalos de boda

Ojo con Hacienda y el impuesto de donaciones. Ya sea un ingreso en cuenta, un televisor o una vajilla, el fisco está en su derecho de exigir la parte correspondiente al impuesto de sucesiones y donaciones. El tipo a aplicar variará según el importe del regalo, del patrimonio de los novios, del grado de filiación con el invitado y de la comunidad autónoma donde residan los novios.

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