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Siete trucos para ahorrar mientras conducimos

Siete trucos para ahorrar mientras conducimos

Sábado a la montaña a hacer un picnic con la familia. Domingo por la mañana a la playa. El lunes bien pronto salida hacia el hotel de vacaciones donde pasarás una semanita. Seguro que te suena familiar una agenda como ésta. Las vacaciones de verano ya están aquí, y con ellas llega habitualmente un incremento en los desplazamientos en coche para intentar aprovechar el tiempo libre que tantos meses llevas esperando.

Generalmente, el mayor uso del coche se traduce en unos mayores gastos asociados a ese medio de transporte: peajes, gasolina, reparaciones, etc. Pero sin lugar a dudas, de entre todos ellos, el gasto que uno nota especialmente es el de llenar el depósito de combustible con mayor frecuencia. No en vano, hay que tener en cuenta que el consumo de combustible en los turismos supone alrededor del 15% de la energía final consumida en España, según informes de consumo energético.

Por suerte, desde ya hace unos años, las diversas comunidades autónomas empezaron a lanzar unos programas de conducción eficiente en los que se enseñaba a los ciudadanos a aprender técnicas de conducción que pueden ayudar a ahorrar alrededor del 15% de combustible en los desplazamientos en coche, cifra que se nota directamente en nuestro bolsillo al alargar la frecuencia entre repostajes.

Siete trucos para ser un conductor eficiente

En “Ahorrando que es gerundio” te presentamos un resumen con los 7 mejores trucos que te ayudarán a ahorrar combustible en estas vacaciones de verano poniendo en práctica las técnicas más efectivas de conducción eficiente:

  1. Se debe arrancar el motor sin pisar el acelerador como se hacía en los vehículos antiguos. En el caso de coches de gasolina, se puede iniciar la marcha nada más arrancar el motor, mientras que si se trata de un coche con motor diésel es conveniente esperar unos segundos antes de iniciar la marcha para que el motor pueda coger temperatura y su funcionamiento sea más eficiente.
  1. Se debe cambiar de marcha lo antes posible, para no revolucionar demasiado el motor y, por lo tanto, ahorrar combustible. La primera debe usarse poco más que para iniciar la marcha, y se debería ir cambiando a marchas más largas a las 1.500-2.000 rpm (revoluciones por minuto) en los coches diésel y a las 2.000-2.500 rpm en los coches gasolina. A una misma velocidad un coche puede consumir un 10% menos por llevar una marcha más larga.
  1. En la línea del consejo anterior, debe acelerarse al cambiar de marcha, para evitar que el motor baje demasiado de vueltas y empiece a funcionar en un punto de bajo rendimiento energético. Siempre se debe intentar mantener el motor en un régimen de giro más o menos constante con la marcha más larga que se pueda poner, intentando evitar las constantes aceleraciones y frenazos.
  1. Debe moderarse la velocidad de circulación, pues es un factor que afecta notablemente al consumo de combustible. No hay que olvidar que aumentar la velocidad un 20% puede suponer un aumento de combustible asociado del 50% (la relación entre consumo y velocidad no es lineal). Pasar a circular a 120 km/h cuando se iba a 100 km/h puede aumentar el consumo de 7 a 10 litros de combustible cada 100 km.
  1. iStock_000037732726_SmallA la hora de frenar el coche, hay que levantar el pie del acelerador en primera instancia y dejar rodar el motor con la marcha engranada, pisando después suavemente el pedal de freno. Cuanto más tarde se reduzca la marcha del coche, menos combustible se consumirá, por la actuación de lo que se conoce como “freno motor”.
  1. Hay diversos factores no asociados a la conducción que aumentan el consumo de combustible del coche, como llevar demasiado peso (cada 100kg extra puede incrementar el consumo un 5%), usar indiscriminadamente el aire acondicionado cuando no es necesario (puede suponer un incremento de consumo de hasta el 20%), llevar las ventanillas bajadas a una velocidad considerable (que puede incrementar los consumos en un 5%), no tener los neumáticos inflados a la presión adecuada (si están desinflados 0,3 bares puede aumentar el consumo un 3% aproximadamente), o en general, no tener el coche en un estado mecánico adecuado.
  1. Finalmente, es importante planificar las rutas más largas antes de iniciar el viaje. A menudo es un factor importante el escoger las vías más adecuadas para llevar a cabo una conducción lo más eficiente posible, teniendo en cuenta que siempre será más factible ahorrar combustible en vías rápidas que en carreteras con muchas curvas y pendientes, o evitando zonas de especial congestión, como pueden ser los centros de las ciudades.

Como todo lo que tiene que ver con el ahorro, al final lo importante es ir acumulando pequeñas cantidades que puedan notarse en el bolsillo a la hora de llenar el depósito de combustible. La suma de pequeñas cantidades puede acabar suponiendo una cantidad grande. Ese es el objetivo de la conducción eficiente.

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