Llega el frío, ¿qué tarifa de gas me interesa?

Estamos en pleno noviembre y parece que podemos dar por acabado el veroño, que es un nuevo término acuñado a raíz de las altas temperaturas que hemos tenido en el final de septiembre y en octubre. Siempre es importante tener claro qué tarifa de gas nos conviene más, pero especialmente cuando llega el frío, pues es cuando se concentra en muchos casos el mayor gasto en gas para calentar nuestras viviendas durante los meses con temperaturas más bajas.

Cómo Elegir tarifa de gas

Para escoger la tarifa, vamos a diferenciar entre gas butano y gas natural:

Gas butano

Si tienes gas butano, la variabilidad es mucho más limitada, aunque recientemente a raíz de un cambio legislativo, se ha producido cierta polémica por la variabilidad del precio en función de la empresa que nos lo venda.

La realidad es que el gobierno fija un precio máximo para la bombona de 12,5kg, pero en cambio el precio es libre para las bombonas de menos de 9kg. Por eso, es importante que tengas claro qué bombona consumes y dónde la compras, puesto que la variabilidad en teoría debería ser muy limitada.

Gas Natural

Mercado

En este caso sí que puede producirse una variación de precio significativa entre compañías. En primer lugar hay que diferenciar entre dos estructuras de precios, al igual que sucede con el precio de la luz:

-TUR: Tarifas de último recurso, cuyo precio lo fija el gobierno periódicamente.

-Tarifas en el mercado libre: Las comercializadoras fijan el precio, que puede variar en función de los servicios contratados.

Qué tarifas de gas se ofrecen en el mercado

Para las viviendas, las dos tarifas que nos interesan son las siguientes:

Tarifa 3.1 (TUR1): Consumo inferior a 5.000 kWh anuales

Precio fijo: 52.08€/anuales

Precio variable: 0.04762€/kWh

Tarifa 3.2 (TUR2)  Consumo entre 5.000 y 50.000 kWh anuales

Precio fijo: 104.04 €/anuales

Precio variable: 0,04075 €/kWh

Qué tengo que tener en cuenta

Para escoger la tarifa que más nos conviene debemos analizar el consumo que solemos tener, y cuál vamos a tener en los próximos 12 meses, ya que es posible que en los meses de verano el consumo caiga radicalmente, mientras que en invierno tendamos a consumir más.

Por eso, habría que hacer el cálculo de nuestro consumo medio anual por año, para ver cuál de las dos tarifas es la óptima para nuestro caso. Algunas variables que pueden condicionar nuestra elección son:

-Miembros de la unidad familiar: No consumen lo mismo 2 que 5, es una obviedad.

-Hogar: Si nunca estamos en casa, porque trabajamos o porque siempre estamos fuera por otros motivos, seguramente tendremos un consumo muy inferior a si pasamos la mayor parte de nuestro tiempo en casa.

-Hábitos de consumo: ¿Te duchas cada día dos veces en casa, o en cambio vas cada día al gimnasio y te duchas allí? ¿Tienes lavavajillas o lavas los platos a mano con agua caliente? Esas son algunas de las preguntas que pueden ilustrar lo diferente que puede ser el consumo entre dos viviendas iguales con los mismos habitantes.

-Calefacción: Otro punto clave es si tienes calefacción de Gas Natural o no, y qué tipo de caldera tienes. Si usas radiadores eléctricos u otro sistema para calentar tu hogar (aire acondicionado, por ejemplo), tu consumo será muy diferente que si usas radiadores de gas.

– Dónde vives: Vinculado a la calefacción, si vives en Barcelona no vas a consumir lo mismo en calefacción que si vives en Burgos, ya que las temperaturas son muy diferentes. En el primer caso, aún teniendo calefacción, podría ser que te interese la tarifa 3.1, y en el segundo es casi seguro que te interesará la tarifa 3.2, detalladas anteriormente.

Una vez analizado tu caso particular y ver el consumo histórico, es el momento de elegir entre ambas tarifas. Para escoger si nos conviene mercado libre o tarifa regulada, el siguiente punto será clave.

Servicio de mantenimiento

Así como en la tarifa de la luz no se suele contratar el mantenimiento como servicio adicional, en el caso del gas sí es muy habitual contratar el servicio de mantenimiento, para en caso de que se produzca una incidencia, tener un servicio urgente que permita subsanar una avería de forma rápida. Si en pleno invierno, en ciudades o pueblos muy fríos, nos quedamos muchas horas sin calefacción, el problema puede ser serio.

El coste varía en función del servicio, pero podría oscilar entre los 7 y los 20 euros mensuales. Si no tienes calefacción, lo más probable es que no te interese ese servicio de mantenimiento.

El punto clave para escoger entre tarifa libre o regulada es que la mayoría de compañías nos ofrecen descuentos en el término fijo/consumo si contratamos su servicio de mantenimiento. En ese caso, podría ser interesante optar por el mercado libre.

Tarifas integradas

Finalmente, dentro del mercado libre hay otra opción que podría interesarnos, que son las tarifas que combinan gas y luz con la misma compañía. Para estudiarlo más a fondo, en la web del ministerio de industria hay un comparador de tarifas  para hacer una estimación de costes. En cualquier caso, como ya comentamos en cómo luchar contra la factura de la luz, el consumo responsable es nuestro mejor aliado.