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¿Hago la renta individual o conjunta? El gran dilema que puede salirte muy caro

¿Hago la renta individual o conjunta? El gran dilema que puede salirte muy caro

Llega el momento de ajustar cuentas con Hacienda, y se nos presenta uno de los habituales dilemas. ¿Qué es mejor, realizar la declaración de la renta de manera individual, u optar por la tributación conjunta? Aunque lo normal es la primera opción —la que viene por defecto— en ocasiones podemos beneficiarnos de hacer la declaración con nuestra unidad familiar.

Renta web se generaliza para todos

Como posiblemente sepas, una de las novedades de esta campaña de la Renta 2016 es la generalización de Renta Web, el programa diseñado por la Agencia Tributaria para poder hacer la declaración desde cualquier dispositivo (dado el auge de los móviles y tabletas), incluyendo también a los que tienen actividades económicas.

Por lo tanto, ha desaparecido nuestro querido Padre (¡nos referimos al programa de Hacienda!), y ahora toca hacer la declaración vía web, pero esto no supone, en principio, ningún inconveniente. Al contrario, porque ahora tenemos, si cabe, más datos cumplimentados, por lo que resultará más fácil hacer la declaración.

Ojo, no obstante, porque es responsabilidad del contribuyente asegurarse de que los datos estén bien, no podemos fiarnos al 100% de lo que ponga Hacienda y, además, habrá aspectos que posiblemente se olvide, especialmente en el ámbito de las deducciones.

Por otra parte, también tendremos que tomar alguna decisión, entre otras, si optamos por la declaración individual o conjunta.

Qué nos encontramos al entrar en la Renta 2016

Cuando entramos en la Sede Electrónica de Hacienda, en la sección de la Renta 2016, podemos consultar los datos fiscales, o acceder directamente a Renta Web, a través de un certificado electrónico o DNI electrónico, de la Cl@ve PIN, o con el número de referencia.

Si accedemos a Renta Web para hacer la declaración, nos pedirá inicialmente que cumplimentemos nuestros datos personales y familiares (que, en principio, estarán ya metidos), y deberemos marcar si realizamos la declaración individual o conjunta (podemos meter los datos de la unidad familiar, y ver qué sale mejor).

La opción por defecto es la individual, pero, ¿es siempre la más conveniente?

Te contaremos algunas pautas generales, para que te puedas hacer una idea.

Cuándo se puede presentar declaración conjunta

Para poder presentar una declaración conjunta los contribuyentes deben formar parte de una unidad familiar. Según la normativa, hay dos posibilidades para formar una unidad familiar:

  1. La integrada por los cónyuges (casados y no separados legalmente), y sus hijos, si los tienen.
  2. En el caso de separación legal o inexistencia de matrimonio, la formada por el contribuyente y sus hijos menores, o mayores incapacitados judicialmente y sujetos a la patria potestad (serían familias monoparentales).

Además, nadie puede formar parte de dos unidades familiares al mismo tiempo.

Cuándo te puede convenir la declaración conjunta

En general, la declaración conjunta puede resultar ventajosa cuando uno de los cónyuges trabaje y el otro no, o en el caso de que uno de ellos perciba ingresos muy bajos (como referencia, podemos tomar el mínimo personal establecido por Hacienda, que este año es de 5.550 euros). No obstante, como veremos posteriormente, puede haber algún matiz importante.

La declaración conjunta en el caso de matrimonios supone una reducción de 3.400 euros en la base imponible.

En el caso de las familias monoparentales, si los hijos no obtienen rentas (o son muy reducidas), convendría hacer la declaración conjunta, ya que se obtendría una reducción adicional de 2.150 euros en la base imponible.

Por el contrario, si los dos cónyuges trabajan (a partir de un nivel mínimo de ingresos), generalmente interesará más la declaración individual.

Esto es así porque el mínimo personal es el mismo en la declaración conjunta que en las individuales (no se duplica, como podría esperarse), con lo cual, a pesar de que la declaración conjunta tiene las reducciones antes reseñadas, no llega a compensar esta diferencia.

Qué más hay que tener en cuenta a la hora de marcar la declaración conjunta

Además de los ingresos que perciben los componentes de la unidad familiar, hay otro factor muy importante: las cantidades invertidas en la vivienda pueden suponer una gran diferencia entre la declaración conjunta y la suma de las individuales.

Si eres de los que tienes una hipoteca por la cual puedes obtener una deducción (vivienda comprada, por tanto, antes del 1 de enero de 2013), puedes deducir un 15% de las cantidades invertidas, hasta 9.040 euros (es decir, 1.356 euros) por titular y declaración.

Es decir, que, en el caso de hacer dos declaraciones individuales, se podrán desgravar los 1.356 euros multiplicados por dos. Pero si se hace la declaración conjunta, sólo se desgravará esa cantidad una vez.

Hay que tener en cuenta también, no obstante, el nivel de ingresos de cada uno, y cuántas retenciones tiene. Esto es así porque las deducciones no implican una devolución de dinero en sí mismas.

Por ejemplo, alguien que hubiera pagado este año 6.000 euros de hipoteca (y que cumpla las condiciones), en principio, podría deducir 900 (el 15%), pero si sólo le han retenido 100 euros, como mucho, podrá optar a que le devuelvan esos 100.

Por eso, en el caso que se tenga hipoteca, es conveniente comprobar si conviene más la declaración individual o la conjunta, ya que la diferencia puede ser notable.

 

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