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El blog de Self Bank

Entiende bien el continente y el contenido, y no pagues más de la cuenta por tu seguro del hogar

Entiende bien el continente y el contenido, y no pagues más de la cuenta por tu seguro del hogar

A medida que se acerca la renovación de nuestros seguros del hogar, es razonable buscar alternativas para verificar si nos conviene seguir en la actual compañía o si debemos intentar hacer alguna modificación. Para ello, además de plantearnos los extras de los seguros que valen la pena, lo que tiene mayor incidencia en el precio pagado son los importes cubiertos en él y básicamente hay dos, el continente y el contenido.

Qué son el continente y el contenido

El continente

Son todos los elementos propios de la construcción del piso o de la casa. Por ejemplo: paredes, techo, suelos, instalación de la luz, agua, gas, calefacción, telefonía, etc. Es decir, se trata de asegurar todos los elementos estructurales que se entregaron con la vivienda, y las posteriores mejoras y rehabilitaciones que se hayan realizado sobre ella.

Además de los elementos esenciales que ya hemos comentado, también se consideran otras mejoras como molduras, suelo de parquet, toldos, moquetas y similares.

No conviene olvidar tampoco que si hablamos de una casa, debemos incorporar otras construcciones aledañas, como: trastero, garaje, piscina, almacenes, así como terrazas y jardines.

El contenido

Se trata de todos los bienes que son propiedad de los habitantes de la vivienda. Aquí encontramos desde muebles, electrodomésticos, ropa, ordenadores, lámparas, etc.

Es importante destacar que normalmente hay una cobertura básica de joyas incluida en la cobertura general, pero si queremos cubrir mayores valores debemos contratarlo aparte. Lo mismo sucede con artículos de valor como relojes o cuadros.

Cómo valorar bien las coberturas

Siempre es complicado valorar los bienes a cubrir, pero vamos a ver algunos criterios para hacerlo tanto con el continente como con el contenido.

Valorar el contenido

Lo mejor en este caso es hacer un inventario lo más exhaustivo posible e intentar asignar un valor de mercado a nuestros bienes. Además, como ayuda se suele considerar que un 30% del valor del continente suele ser una buena orientación, aunque si la casa es muy grande el porcentaje sería inferior, ya que no se trata de una relación lineal.

Valorar el continente

En este caso es aún más complicada la valoración. Para ello se suelen usar tablas en función de los metros cuadrados. El precio aplicado va de 700 a 2.000 euros por metro habitualmente y depende principalmente de dos criterios:

  • La ubicación geográfica de la vivienda.
  • La calidad de la construcción y su estado de conservación.

Lógicamente no vamos a valorar igual un piso en perfecto estado en una ubicación céntrica de Madrid que una casa poco cuidada de una aldea.

Riesgos

El riesgo cuando aseguramos algo es equivocarnos en la valoración, ya sea al alza o a la baja. Principalmente podemos incurrir en dos situaciones diferenciadas: el sobreseguro y el infraseguro.

Sobreseguro

Consiste en tener un capital asegurado mayor al que realmente tienen nuestros bienes. Alguien pensará que más vale asegurar de más, así si luego pasa algo tendremos una mayor compensación. El problema es que con las aseguradoras no va así, ya que es considerado ilegal recibir como compensación un importe superior al valor del bien. Así que, no recibiremos más por asegurar por encima del valor.

Infraseguro

Es justamente lo opuesto al caso anterior. Y en ese caso, no recibiremos el 100% asegurado, sino que recibiremos la cantidad proporcional entre el importe que tenemos asegurado, y el valor de mercado. La fórmula para saber qué recibiremos como indemnización es:

(Suma asegurada x Daños sufridos) / Valor real de los bienes

Si hemos asegurado una casa de 200.000€ de valor de continente por 100.000€, y hay un siniestro total, recibiremos 50.000€.

Como vemos, asegurar el importe adecuado es la clave y, si contratamos por internet, no siempre tendremos acceso a ese asesoramiento.

Otras consideraciones

Además de lo que hemos comentado hasta ahora, hay que tener en cuenta un par de aspectos adicionales.

Seguro de la comunidad

Muchos vivimos en pisos, y esos pisos tienen un seguro comunitario que suele cubrir el continente del edificio. Como propietarios, tenemos un % de participación en la comunidad y, por tanto, tenemos un seguro del continente de esa parte proporcional.

Si el seguro de la comunidad es de 100.000€ y somos 10 vecinos con idéntico porcentaje, de facto tenemos un seguro de 10.000€. Cuando calculemos el importe a asegurar de nuestra vivienda, deberíamos tener el seguro comunitario en cuenta.

La hipoteca

Si tienes una hipoteca, el banco es el primer interesado en que tengas un seguro adecuado, puesto que tiene un riesgo que depende en gran parte del estado de la vivienda. Pero debes tener en cuenta dos factores:

  • No es obligatorio contratar el seguro con el banco, aunque algunos te hagan creer lo contrario. Otra cosa es que tengas alguna bonificación en la hipoteca y deberás valorar si te compensa seguir con ellos o no.
  • Capital mínimo asegurado: en la tasación de una vivienda, para pedir la hipoteca hay varios valores, uno de ellos es el que se usa para el seguro mínimo, sin embargo muchos bancos acostumbran a tirar alto y por defecto consideran el importe más elevado. Eso hará que nuestro seguro sea más caro.
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