diversificar

¿Cuántas veces hemos oído que diversificar es una de las reglas de oro de la inversión?

¡Seguro que muchas! Y a pesar de ello, ¿cuántas veces lo hacemos? Menos de lo que la gente imagina.

La diversificación implica tener en cuenta distintos aspectos: los tipos de activos, los mercados en los que invertimos, el número de compañías que tenemos en cartera, los sectores a los que pertenecen y la correlación entre ellos, son algunos de ellos.

Lo primero que hay que tener en cuenta a la hora de tener una cartera equilibrada es la importancia de incluir distintos tipos de activos. Incluso en los momentos más complicados y para los inversores más conservadores, no es aconsejable tener todo invertido en productos como letras del Tesoro o un depósito. Del mismo modo, por muy buenas perspectivas que haya para la economía y por mucho que nos guste el riesgo, no está de más destinar una parte de nuestros ahorros a inversiones líquidas y de baja volatilidad.

Otra cosa que no debemos olvidar es que, para diversificar correctamente, no basta meter valores en nuestra cartera sin ton ni son. Un cliente que está invertido en 10 valores del sector bancario está algo más diversificado que un cliente que ha apostado todo al mismo valor, pero sigue estando altamente expuesto a un único sector.

Diversificar implica tener distintos activos dentro de nuestra cartera, buscando además que estos activos tengan entre sí correlaciones bajas.

No nos podemos olvidar tampoco que, para diversificar, en ocasiones, es interesante también invertir en distintos mercados. Si invertimos equilibradamente y teniendo en cuenta las distintas regiones, contaremos con un comodín a nuestro favor para tener éxito en nuestras inversiones. Hay que tener en cuenta que, a pesar de que en los últimos años la correlación entre mercados se ha estrechado, no todas las economías caminan de la mano ni evolucionan en la misma dirección.

En ocasiones, podemos encontrarnos con que las previsiones en un mercado no son positivas, esperándose que su economía atraviese dificultades, al mismo tiempo que para otras regiones las previsiones son halagüeñas. Por eso, apostar por distintos países no es ninguna tontería, ya que nos puede permitir compensar la mala marcha de una economía con la buena evolución de otra.

Algunos inversores, por miedo a lo desconocido, se limitan a invertir en el Ibex 35. Por supuesto que se puede ganar invirtiendo solo en las 35 empresas que componen nuestro selectivo, pero es verdad que en este caso nos estamos limitando a un listado reducido de empresas y nos perdemos oportunidades que pudiera haber en otras economías y sectores.

La bolsa neoyorquina, los mercados europeos,…encierran un buen número de oportunidades listas para ser descubiertas.

La globalización de los mercados nos permite tener acceso, con tan solo un clic, a compañías europeas o norteamericanas, compañías que a veces conocemos muy bien y que incluso forman parte de nuestro día a día.

¿Quieres que te citemos algunas?

– Mercado americano: Coca Cola, Johnson&Johson, McDonalds, Nike, Walt Disney, Google, Apple.
– Mercado alemán: Adidas, Bayer, Volkswagen, Deutsche Bank
– Mercado francés: Danone, L´Oreal, Total, LVMH
– Mercado inglés: Burberry, Glaxosmithkline, Imperial Tobacco
– Mercado italiano: ENI, Enel, Fiat Chrysler

Es importante advertirte que el anterior listado de empresas se hace a modo enunciativo, sin que suponga en ningún caso una recomendación de compra específica de ninguna de ellas. Se trata de compañías representativas de cada uno de sus mercados y que en la mayoría de las ocasiones forman parte de sus respectivos selectivos. Antes de invertir en esta o en cualquier otra compañía, te recomendamos que recabes información sobre las mismas y sobre sus perspectivas futuras.