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¿Cómo tributan los dividendos de acciones extranjeras según el país de origen?

¿Cómo tributan los dividendos de acciones extranjeras según el país de origen?

Seguramente, ahora que los tipos están en negativo muchos ahorradores tradicionales se han planteado invertir parte de su dinero en bolsa. Para ello, una estrategia que se encuentra bastante extendida es la de invertir en empresas sólidas con dividendos crecientes y con una construcción de cartera basada en la diversificación.

Dentro de esa diversificación, generalmente se opta por una visión sectorial, geográfica e incluso por divisa, para no tener todos nuestros activos en euros. Por ello, es frecuente que los inversores se planteen invertir en empresas extranjeras, pero ahí entra en juego la tributación y la doble imposición entre países. Vamos a ver cómo tributan los dividendos en los diversos países y cómo nos afecta a los ahorradores.

Doble imposición

Conceptualmente, la doble imposición es muy sencilla de entender: consiste en pagar dos veces por el mismo hecho. Hablando de dividendos, significa que pagamos por ellos en el país de origen y en el de destino (en este caso España). Para evitarlo, la AEAT tiene con la mayoría de países convenios de doble imposición que nos permiten recuperar lo retenido, con el límite que corresponde en España. Es decir, si en España el límite establecido es del 15%, no podré recuperar más de ese 15% por más que en el país de origen la retención sea superior. En el siguiente link podemos consultar los convenios vigentes entre España y otros países.

Cómo se recupera la retención

En la declaración de la renta, al declarar el dividendo, deberemos informar de aquellos que son de empresas extranjeras para aquellos países con tratado de doble imposición. De esa forma, Hacienda nos los “descuenta” de la renta al haber pagado ya en el otro país si lo incluimos en la casilla 528 de la declaración. Si hemos cobrado dividendos de países que superan ese límite, esa retención extra “se pierde”, al menos en la declaración de la renta.

Para recuperar ese exceso tendremos que hacer el trámite con el fisco de cada país, aunque deberemos tener un volumen considerable para que esa operación nos salga a cuenta puesto que es un proceso bastante tedioso, en un idioma que seguramente no dominemos, y con una normativa fiscal particular..

Retenciones en los principales países

EEUU

Seguramente, si vamos a diversificar nuestra cartera tendremos empresas del mercado americano, que es dónde se ubican algunas de las principales compañías del mundo. En EEUU la retención a los residentes americanos es del 30%, pero para facilitar la vida a los inversores del exterior, que son muchos, podemos tramitar el formulario W-8BEN. Con éste, declaramos que no somos residentes, y entonces automáticamente se nos aplica un 15% de retención y no del 30%.

Algunos bróker realizan esa gestión en nombre de sus clientes, y como no puede ser de otra forma, Self Bank lo hace por todos sus clientes. Por tanto, podrás recuperar parte de la retención en EEUU para no tributar de más.

Reino Unido

En el caso de acciones que coticen en el mercado británico, aunque suene extraño, los dividendos tienen una retención del 0%, si bien recibiremos el 90% del importe bruto. El motivo es que practican un crédito fiscal del 10%, que si eres residente, al hacer la declaración de la renta en el Reino Unido se regulariza. En nuestro caso, al no ser residentes, ya nos han aplicado ese descuento. Por lo tanto, en el caso de Reino Unido perderíamos esa retención del 10%.

Países de la zona euro

De momento, cada país practica una retención diferente. Sería razonable que la tendencia sea a converger en un tipo único, pues no es lógico que las diferencias entre países sean tan grandes. En la siguiente lista se detallan las retenciones por países. En ella se incluye Suiza, que pese a no ser Eurozona:

  • Alemania: 26,375%
  • Bélgica: 27%
  • Francia: 30%
  • Holanda: 15%
  • Italia: 26%
  • Portugal: 35%
  • Suiza: 35%

Vemos que el único país en el que no tendríamos una merma efectiva sobre el dividendo cobrado por efectos fiscales sería Holanda. Asimismo, los países en los que perderíamos mayor parte del dividendo serían Suiza y Portugal, un 20%. De un cobro bruto de 1 euro por acción, 20 céntimos se perderían salvo que gestionemos la devolución con el fisco suizo o portugués. En los casos de países con muchas empresas interesantes para los inversores como Alemania o Francia, la ineficiencia fiscal sería superior al 11% del importe bruto del dividendo.

Pongamos un ejemplo: imaginemos que BMW nos paga un dividendo de 10 euros brutos:

  • En origen (Alemania) nos retendrán un 26,375%, es decir, 2,6375 euros. Nos quedarían 7,36 euros.
  • En destino (España) nos aplicarán una retención del 19% de esos 7,3625 euros, no de 10 euros. De manera que al retenernos aquí un 19% (1,39 euros), veremos un ingreso final en nuestra cuenta de 5,96 euros.
  • A posteriori podremos reclamar al fisco alemán la diferencia entre el 26,375% y el 15% firmado en el convenio, que es 11,375%. Es decir, que podríamos recuperar 1,13 euros.

Esto significa que si somos accionistas de una empresa alemana, la suma de las retenciones superará el 40% del importe bruto pero se podría ver reducida al 31,1% si reclamamos.

Conclusión

Pese a que no es algo que se tenga en cuenta a menudo, la fiscalidad en el cobro de dividendos en la compra directa de acciones de algunos países puede ser una variable que penalice de forma significativa la rentabilidad neta obtenida en nuestras inversiones, y por ello hay que ser muy conscientes para optimizarlo. Si realmente queremos invertir en un mercado concreto, Suiza o Alemania por ejemplo, pero no en una empresa, siempre podemos optar por hacerlo a través de fondos de inversión o ETF’s, de forma que no suframos esa retención desigual en los dividendos.

 

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